El informe científico para revisar las 87 vedas se demora al 16 de diciembre

e. a. / S. S. REDACCIÓN / LA VOZ

CIENCIA

Eduardo Parra | EUROPAPRESS

El sector apremia a presentar el recurso y a pedir una suspensión cautelar

12 oct 2022 . Actualizado a las 04:45 h.

Ya no será en noviembre. Hasta el 16 de diciembre el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES, por sus siglas en inglés) no lanzará el nuevo informe sobre los hábitats vulnerables en aguas del Atlántico nororiental (NEAFC). Ese que servirá de base para la revisión que la Comisión Europea se comprometió y está obligada por ley a hacer del acto de ejecución que impuso 87 vedas a la pesca de fondo entre los 400 y 800 metros desde el golfo de Cádiz a Irlanda. El mismo que, en principio, incluiría los datos más precisos sobre la localización de los ecosistemas marinos vulnerables que los científicos españoles del IEO (Instituto Español de Oceanografía) ya le hicieron llegar a la Comisión sin que se hayan tenido en cuenta a la hora de diseñar la extensión de las zonas que desde el pasado domingo están acotadas con limitaciones a la actividad de fondo.

Según exponen desde el Ejecutivo comunitario, esos datos con sello de España —financiados por Bruselas— no se tuvieron en cuenta porque solo se pueden tomar en consideración «si [el trabajo] se comunicó, discutió y revisó completamente dentro de los órganos asesores del ICES en el marco de las peticiones oficiales de datos reclamadas a los Estados miembros a partir del 2017». Es decir, que tendría que haber sido sometida al «exhaustivo proceso científico de revisión por pares que involucra a científicos líderes en este campo, incluidos los españoles», trasladó el Ejecutivo comunitario a este periódico.

En definitiva, que lanzó el reglamento de ejecución que ya llevaba 4 años de retraso (tenía que haberse publicado en el 2018) porque, si esperaba al nuevo informe del ICES, ese acto se habría demorado 6 meses más. De esta manera, será el sector el que tendrá que esperar ese medio año para ver revisadas esas vedas. Así, la Comisión —dicen fuentes del sector— ha preferido exponerse a las iras de los profesionales de la pesca por haber aplicado a las artes de fondo fijas un análisis realizado para las móviles, como el arrastre, que a la presión de los ecologistas por un nuevo aplazamiento de las medidas de protección.

Lo que no se atisba es intención alguna por parte de Bruselas de revertir un proceso contra el que están arremetiendo profesionales, sociedad civil e instituciones, entre ellas las que le encargaron el reglamento, como el Parlamento Europeo y parte del Consejo. Porque, según las palabras del director general adjunto de Asuntos Marítimos y Pesca (DG Mare), Sadauskas Kestusis, en la Comisión de Pesca de la Eurocámara celebrada el lunes, «nunca ha habido más consultas y a tantas partes ni mayor esfuerzo que en este reglamento». Por eso en el sector e instituciones apremian a presentar el recurso contra el Tribunal de Justicia de la Unión Europea cuanto antes. Y que esta demanda vaya acompañada, además, de una petición de suspensión cautelar del controvertido acto de ejecución. El ministro de Pesca, Luis Planas, reafirmó ayer, al término del Consejo de Ministros, la intención del Gobierno de interponer un recurso ante el TJUE, sin retirar la «mano tendida a la Comisión para proceder, sobre la base de unos datos científicos actualizados, a revisar la decisión adoptada». Pero tampoco ayer avanzó fechas. Ni aclaró si demandará la suspensión cautelar a la Justicia.

Datos en «tiempo y forma»

Planas negó, eso sí, las afirmaciones que Kestusis hizo el lunes en la Eurocámara y aseguró que España «no solo ha facilitado en tiempo y forma todos los datos correspondientes, sino que la Comisión los tenía a la hora de adoptar esta decisión en el reglamento ejecutivo, lo cual nos preocupa teniendo en cuenta que hasta diciembre no estará disponible el nuevo informe».

La flota faena con normalidad en medio de la incertidumbre por las limitaciones

Hasta el viernes no remitió el Ministerio de Pesca la cartografía con las profundidades de esas 41 zonas (de las 87) en las que hay fondos de menos de 400 metros en los que la flota puede faenar. Y el lunes se hicieron a la mar parte de las embarcaciones afectadas. Según Planas, «se produjo un funcionamiento normal, con ajuste de capturas», dijo. De todos modos, «no es posible hacer balance sin que pasen una o dos semanas», expuso el ministro incidiendo en que se están siguiendo de cerca las consecuencias.

También el presidente de la Federación Nacional de Cofradías y patrón mayor de Burela, Basilio Otero, reconoció que hay «mucha incertidumbre», pero de momento los barcos de este puerto lucense están «faenando más o menos con normalidad». Claro que «a ver cuánto dura esta normalidad», dijo a Efe. Los primeros quince días son «para situarse». Faenan en las áreas por encima de 400 metros y examinan alternativas. «Después se verá», dijo.

Representantes de las flotas de litoral y de altura coincidieron al plantear a la Secretaría General de Pesca «la posibilidad de ayudas para paliar la situación en caso de reducción de actividad». La Comisión pareció descartarlas el lunes en la Eurocámara. España aún no, si bien Ignacio Gandarias, director general de Ordenación Pesquera, se remite al Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (Fempa). «Solo hay dos opciones: las paradas temporales [limitadas a un total de 12 meses en todo el período Fempa] y un plan de desguace», trasladó a dirigentes pesqueros en dos reuniones en Madrid.