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Pablo Abaunza: «No puedes mandar a todos los pescadores a casa sin saber cómo afectan a los ecosistemas»

e. a. REDACCIÓN / LA VOZ

PESCA Y MARISQUEO

Pablo Abaunza, en una foto de archivo, en el homenaje que le rindió el sector pesquero de Celeiro al Instituto Español de Oceanografía
Pablo Abaunza, en una foto de archivo, en el homenaje que le rindió el sector pesquero de Celeiro al Instituto Español de Oceanografía PEPA LOSADA

El jefe de Pesquerías del IEO subraya que la Comisión «hace una interpretación muy sesgada» de un informe científico para vetar toda la pesca de fondo en 87 áreas

12 oct 2022 . Actualizado a las 13:57 h.

Por que hay una mejor y más completa información científica que la empleada por la Comisión Europea para cerrar 87 áreas del Atlántico nororiental a la pesca de fondo pone la mano en el fuego Pablo Abaunza, jefe del área de Pesquerías del Instituto Español de Oceanografía (IEO). Sabe que no se va a quemar porque la tiene en esas manos que arriesga: «Conocemos exactamente dentro de esas zonas dónde hay corales, dónde esponjas, dónde fondos abisales de 5.000 metros» y, de paso, «fondos de playa para el arrastre». Por lo menos, en Galicia y el Cantábrico. Y la Comisión también lo sabe. Él mismo se lo ha transmitido.

—El IEO ha sido crítico con la decisión de la Comisión. ¿Qué es lo que está mal hecho?

—La Comisión hace una interpretación muy sesgada del informe del Consejo Internacional sobre la Exploración del Mar (ICES). El trabajo se basa en los efectos sobre los ecosistemas marinos vulnerables que tienen las artes de arrastre de fondo móviles, pero no tenemos esa misma información sobre las artes fijas; es decir, el palangre de fondo y las artes de enmalle. Entonces, decir que en base a ICES cerramos todo, nos parece que no es correcto.

—¿Carga la responsabilidad en el ICES, entonces?

—ICES hace su informe, no está pensando en qué va a hacer la Comisión. Y ha recogido claramente que no conocemos el impacto que tienen artes como el palangre o el enmalle. Tenemos datos de la presencia pesquera, dónde están las distintas flotas, pero no la intensidad de las artes fijas porque todavía no hay manera científica de hacerlo bien. Si no sabemos eso, tampoco si afecta mucho o poco a los ecosistemas vulnerables. Se lo hemos dicho a la Comisión, pero ha seguido adelante sin tenerlo en cuenta. La Comisión ha pecado de precaución. Tan precautoria ha sido que manda a todos los pescadores a casa sin saber si realmente están afectando a los ecosistemas marinos vulnerables o no.

—¿Hay ecosistemas vulnerables en esas áreas acotadas?

—Sí, pero no en todo el cuadrado que se veda. Ese es el problema. Que el ICES hace su análisis considerando una serie de rectángulos estadísticos muy grandes, de entre 15 y 25 kilómetros, porque tiene que analizar todo el Atlántico, que es enorme. Pero esas cuadrículas, para una plataforma tan estrecha como la de Galicia y el Cantábrico, son demasiado grandes. Nosotros tenemos información mucho más precisa que esa. Podemos decir exactamente qué hay dentro de cada cuadrícula. Y todo eso se le dijo a la Comisión y no atendió. Aquí, para mí, hay una incoherencia, porque no se está teniendo en cuenta la mejor información científica posible y nosotros la tenemos. Además, es increíble porque la tenemos de los proyectos Indemares e Intermares, proyectos Life pagados por la Comisión. Y eso es dinero de la UE. Tengo la información científica, déjame ponerla encima de la mesa; si además la has pagado tú. No entiendo nada.

—¿No le llega la información al Ejecutivo? ¿Dónde está el fallo?

—Yo he estado presente en algunas reuniones de la Secretaría General de Pesca con la Comisión donde hemos presentado esos datos y la Comisión nos ha dicho «muy bien, muy interesante, tomamos nota», pero ya está. No sé qué conversaciones habrá tenido después con el Estado, pero en esas reuniones, cuando se ven un poco acorralados, sacan a relucir el reglamento del año 2016 de especies de aguas profundas, que atiende a cualquier arte que toca el fondo. Se cierran en banda y no quieren oír más.

—¿Qué le parece esa reacción?

—Es incoherente porque esa norma se basa en el reglamento de la FAO para aguas profundas y este dice claramente que se tendrán en cuenta aquellas artes de pesca que afecten significativamente a los hábitats vulnerables. Aquí el problema está en que tú no sabes si las artes fijas, el palangre en concreto, afecta significativamente o no. Que afecta, seguro, pero ¿es significativo? En la mayor parte de las zonas que ahora se vedan son zonas en las que siempre ha pescado el palangre y ahí siguen estando los hábitats. Se le ha pedido que no hiciese nada hasta saber el efecto, que se está estudiando. Era cuestión de un año, dos como mucho, pero no han hecho caso.

Barcos de artes fijos, como estos pincheiros atracados en el puerto de Burela, serán los más perjudicados por el veto a toda la pesca de fondo

El veto perjudica a más barcos gallegos de pincho y de enmalle que de arrastre

S. S. / E. A.

Cuenta un armador de Celeiro con barcos en distintos caladeros que el «ataque directo o sector pesqueiro español», por el veto a toda la pesca de fondo en 87 áreas entre el golfo de Cádiz e Irlanda, expulsará de cerca de la mitad de sus caladeros a los pincheiros (palangreros) de Gran Sol. No a los arrastreros, porque «a maioría faenan por debaixo dos 400 metros» de calado y, sobre el papel, el cierre de esas zonas para proteger ecosistemas vulnerables sería en los cantiles situados entre 400 y 800 metros. Teóricamente, porque los pescadores ya han comprobado que se vedarán espacios con bastante menos profundidad, sobre todo en el litoral. Y es ahí donde los más directamente perjudicados serán los arrastreros.

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