Oubiña vuelve a casa por Navidad

julio á. fariñas REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

La próxima semana pasará a un régimen penitenciario de semilibertad

24 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Tras más de un decenio entre rejas, en distintos centros penitenciarios de España -actualmente en el de Palencia-, Laureano Oubiña Piñeiro pasará este año por primera vez las fiestas navideñas con su familia.

A partir de hoy dispondrá de los seis días que le quedan de permiso, tras haber disfrutado antes de otros dos de fin de semana. Es uno de los presos gallegos por tráfico de drogas más veteranos y la próxima semana será clasificado en tercer grado, lo que le permitirá acceder a un régimen de semilibertad, según confirmaron a La Voz fuentes del Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria. Las condiciones en las que accederá a este nuevo régimen serán fijadas en el auto que dictará el juez José Luis Castro. Lo único que ha trascendido es que será «un método novedoso». La ley penitenciaria prevé que cuando un recluso accede al tercer grado sea enviado a un centro de cumplimiento o de inserción social o de régimen abierto, al que solo tendrá que acudir a pernoctar de lunes a viernes, con unos horarios de entrada y salida que varían en función de cada caso.

Control de movimientos

La nueva clasificación también la da derecho a acceder, ya de entrada o transcurrido un período de prueba, a la famosa pulserita, un dispositivo telemático que se coloca en el tobillo y que permite el control de los movimientos de su portador. Este sistema le posibilitará pernoctar diariamente en su domicilio. Para ello es preciso que le coloquen en este un aparato, conectado a la red eléctrica y a la línea telefónica: no es un GPS, por lo que no detecta los pasos del portador, sino que registra -con la hora exacta- la entrada y salida del perímetro calculado por el funcionario que lo instaló. Cuando entre o salga, el aparato envía una señal a través de la línea telefónica al ordenador central del departamento telemático del centro de tercer grado. Sabrán si se abandonó a deshoras la casa. En el caso de Oubiña, este régimen durará los seis meses que le faltan para liquidar sus condenas.

Oubiña ya contaba con ser excarcelado en junio del 2010, pero se cruzó el juez Javier Gómez Bermúdez. La Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional que él preside se negó a revisar la liquidación de sus condenas, aplicando el fallo del Tribunal Supremo del pasado 7 de mayo, que le daba la razón a Oubiña en el recurso de casación contra un auto del pleno de dicha sala de junio del año pasado.

Pero aquí no acabarán las pesadillas judiciales del cambadés. En los últimos meses la Audiencia Nacional ha desempolvado dos procesos que datan del 2002 que tenía abiertos por blanqueo de capitales. La Fiscalía Antidroga ya pidió para él hace meses 14 años de cárcel y la sala encargada de celebrar los juicios acaba de dar traslado de la causa a las defensas para que presenten sus escritos de calificación provisional.

Así, todo apunta a que Laureano Oubiña, que en esos procesos está en libertad provisional, va a tener que volver a pasar por el banquillo antes de su excarcelación definitiva.