La ciudad vivió este miércoles una jornada de calor inusual en mayo en la que el mercurio alcanzó los 32 grados. Mientras que muchos aprovecharon para refrescarse en las playas, otros optaron por refugiarse de las altas temperaturas a la sombra y, por supuesto, no faltaron los que se tomaron un buen helado. Este jueves la imagen de los arenales cambiará por completo, ya que la máxima será de 20 grados y la mínima de solo 16
Eduardo Pérez