Este material, en la actualidad prohibido, fue muy empleado en la construcción entre los años sesenta y ochenta del siglo pasado, por su capacidad aislante y su bajo coste
Manuel de Amaro, socio fundador de Señorío de Rubiós, empezó a trabajar en las viñas con solo 6 años. Atesoraba cepas de más de 75 años y una gran biblioteca. Cada día, anotaba en libretas la pluviosidad o los huevos que ponían las gallinas