Lluch sabía que la banda iba a por él
«Si alguna vez vienen a por mí, al menos quiero verles la cara», había manifestado a sus allegados Lluch se sabía objetivo de la banda terrorista ETA. El asesinato de su compañero Juan María Jauregui o el atentado frustrado contra el también socialista José Ramón Recalde _ambos desvinculados, como él, de la política activa_ habían servido para alertarle. Además, tenía conocimiento de que su nombre había aparecido en algunos documentos de la banda. Lluch afirmaba no tener miedo, pero su propia consciencia del riesgo que le acechaba _tanto por su apuesta por el diálogo con el PNV como por su proximidad a las víctimas_ le obligó a alejarse un tiempo de Guipúzcoa y no asistir al último festival de cine donostiarra.
AGENCIAS