La Pureza, constituida en 1924 y especializada en túnidos, sigue en manos de la familia fundadora, lo que explica una trayectoria marcada por la calidad y la elaboración artesanal de sus productos
El oficio de herrador tuvo gran importancia en toda Europa desde la Edad Media y en Norteamérica desde el siglo XVIII, hasta la llegada de la revolución industrial. Quedan pocos, pero siguen siendo necesarios