El campo anexo al recinto municipal de A Lomba acoge las tiendas de campaña de muchos de los asistentes al festival Casi todos los festivales musicales, como la mayoría de cualquier concentración, cuentan con una zona de acampada. En Vilagarcía el enclave está al lado de un campo de fútbol. Un bosque de tiendas se levanta sobre un terreno árido que muchos califican de erial, mientras miran con algo de envidia la verde hierba del recinto de A Lomba. El calor también motiva las quejas de los mochileros. Sin embargo, sufrir estas penalidades tiene sus compensaciones. Vilagarcía fue durante estos días una fiesta. Pero donde estaba el mejor ambiente era, sin duda, en A Lomba. Tambores, guitarras y mucha diversión salieron de las tiendas.
REDACCIÓN