Tras el concierto en Vilagarcía, el cantante estuvo en Lalín y anoche le esperaban en Cambados Fiel a su fama, Manu Chao se hace querer con sus apariciones inesperadas. Ayer estuvo por tierras de Lalín, con Josefa de Bastabales, una mujer que cantó con el músico en el concierto que ofreció el verano pasado en la capital del Deza. La rumorología funcionó y anoche se le esperaba en un pub de Cambados. El pasado sábado tuvo pendientes de su música a los cinco mil asistentes al concierto que ofreció en Vilagarcía, como cierre del Festival del Norte, durante más de tres horas .
22 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El concierto de Vilagarcía era la última actuación de Manu Chao dentro la minigira que lo ha traído a España. El músico francés recurrió a las mismas claves que le garantizaron el éxito el pasado verano en Lalín: la apuesta por su potente grupo Radio Bemba y la presencia de peculiares invitados sobre el escenario, como el ya habitual Pinto Diherbón. El campo de fútbol del instituto Castro Alobre, de Vilagarcía, acogió el sábado un evento que será recogido en el libro de oro del centro. Más de 5000 personas se congregaron allí para presenciar la última actuación de Manu Chao en nuestro país. El músico francés de origen gallego y su grupo Radio Bemba Sound System conquistaron a los presentes desde el primer acorde. Los temas de Clandestino y ...Próxima estación... Esperanza salían uno tras otro cinco mil gargantas. La mítica Mano Negra volvió a la vida por unos instantes y los allí reunidos también pudieron disfrutar de Mala vida o King Kong Five. Todo ello mezclado con constantes referencias a Galicia y proclamas zapatistas que terminaron por encandilar a un público bastante proclive. Espontáneo en el escenario La anécdota del concierto la protagonizó un espontáneo con mucha suerte. Después de zafarse del dispositivo de seguridad logró alcanzar el escenario. Pero para frustración de los encargados de proteger al músico francés y regocijo del público, Manu impidió que lo echaran, y allí se quedó como un Bemba más. Fue a éstos a quien el cantante cedió luego todo el protagonismo. Manu abandonó su guitarra y se armó con un bombo. La percusión rozó entonces cotas insospechadas y en ocasiones se alcanzó un ambiente de verbena, en el que temas de grupos como Kojón Prieto y los Huajalotes tuvieron su momento. Como ya es habitual en los directos de Manu Chao hubo invitados sorpresa. Un dúo femenino se encargó de demostrar que el hip hop en gallego también tiene aceptación, y Nilo MC aportó su granito de arena, ya fuera de su papel de telonero. El concierto terminó en un baño de multitudes. Bombo en mano, Manu Chao bajó del escenario y continuó la fiesta rodeado de su público.