El Ayuntamiento había desalojado dos horas antes dos viviendas cercanas en las que vivían nueve personas, porque los técnicos municipales habían visto algunos desprendimientos
La fiscalía modificó su acusación de un delito de hurto a una falta de coacciones al considerar que no había ánimo de lucro, sino solo el ánimo de coaccionar a la Generalitat