16 dic 2000
La lotería del miedo
El atentado de Terrassa hace trizas la confianza de los ediles catalanes en que «a mí no me va a tocar» «Nunca nos hubiéramos esperado que llegarían a un pueblo tan pequeño», confiesa un edil socialista de Viladecavalls, compañero de consistorio de Francisco Cano, asesinado el jueves por ETA. El convencimiento de que «a mí no me va a tocar» hacía hasta ahora que los concejales populares y socialistas de pequeñas poblaciones catalanas relajaran sus medidas de seguridad. Todo ha cambiado con el último atentado.
JOAQUIM MIGUEL. Colpisa