El primer ministro británico dijo que su país está dispuesto a «pagar con sangre» su relación con Washington George Bush pasó ayer parte del día dedicado a su última gran iniciativa: Irak. Durante un total de 30 minutos, informó su portavoz, Ari Fleischer, conversó telefónicamente con los líderes de Francia, Rusia y China. Les dijo, según Fleischer, que «Sadam Husein es una amenaza y que necesitamos trabajar juntos para conseguir un mundo pacífico».