Moscú está que echa humo

Genaro Morán MOSCÚ

SOCIEDAD

Más de doscientos incendios queman los bosques que rodean a la capital rusa

09 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Moscú amaneció ayer de nuevo envuelto por una espesa niebla causada por los más de 200 incendios que queman los bosques en torno a la capital rusa, a pesar de que las autoridades han desplegado miles de bomberos y militares para sofocarlos. La visibilidad en el centro de Moscú a primeras horas de la mañana era menor a los 300 metros debido al humo, que afectó igualmente al sistema de metro de la ciudad, donde se sentía el olor a madera quemada a cien metros de profundidad. Las autoridades de la región de Moscú indicaron que 207 incendios siguen activos en la periferia de la capital y afectan a unas 606 hectáreas de terreno. En los trabajos de extinción del fuego trabajan 3.558 personas, con cientos de vehículos, entre ellos aviones con depósitos para agua y tres trenes habilitados para transportar el material empleado por los bomberos y unidades militares movilizadas. Ausencia de lluvias Hace dos días, cuando unas ligeras lluvias limpiaron en parte la cargada atmósfera de Moscú, el jefe de los bomberos de la capital indicó que todos los incendios habían sido dominados y 25 de ellos extinguidos. Pero la ausencia de lluvias ayer ha permitido la aparición de nuevos focos en algunas zonas que se habían mantenido hasta ahora intactas a la acción de las llamas. La sequedad en el ambiente y la ausencia de precipitaciones importantes en los últimos dos meses ha propiciado el crecimiento de la maleza en los alrededores de Moscú, que ha servido de combustible para los incendios, buena parte de ellos provocados. La prensa rusa ha denunciado la falta de coordinación en el cuerpo de bombeos y la pasividad y negligencia de las autoridades, que hace una semana, para impedir que la lluvia aguase las fiestas de Moscú, llegaron incluso a dispersar artificialmente las nubes cargadas con agua que se acercaban amenazantes a la capital del país. El pasado viernes, el fiscal general de Rusia, Vladímir Ustínov, ordenó investigar las razones de esta ola de incendios forestales y anunció que se abrirán expedientes penales si se confirman los casos de negligencia por parte de las autoridades. En algunas zonas de la capital, la afluencia de gente afectada por el humo a los hospitales ha colapsado las consultas de los otorrinolaringólogos y demás especialistas en enfermedades respiratorias.