Entre 60 y 70 argentinos madrugaron para ver en Lalín el partido que les enfrentó contra Nigeria el pasado domingo Lalín, 7.30 de la mañana del domingo. La mayoría duerme. Otros, los últimos trasnochadores, regresan a casa desde algún pub local y un grupo creciente de abanderados albicelestes entra al bar Odeón para ver el Argentina-Nigeria. Entre 60 y 70 personas, la mayoría argentinos residentes en Deza, inundaron el local con sus camisetas, gorros y banderas de colores. La ansiosa platea no paró de animar los noventa minutos y festejó a lo grande el gol del cañonero Gabriel Batistuta «Batigol».
MARIEL FIORI