Lapidación por un hijo en pecado

A CORUÑA REDACCIÓN

SOCIEDAD

AMNISTÍA INTERNACIONAL HA LLEVADO A CABO UNA FUERTE CAMPAÑA PARA EVITAR LA LAPIDACIÓN DE AMINA

Un tribunal islámico dedicirá mañana si mantiene la sentencia de muerte contra una mujer que tuvo un bebé fuera del matrimonio

01 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Amina Lawal ya ha sido sentenciada. Su pecado, haber tenido un bebé cuando estaba divorciada. Su condena, la lapidación. La fecha de ejecución, mañana lunes. Pero Amina, una nigeriana de 30 años, todavía mantiene confianza en sortear la lluvia de piedras que le espera. Su esperanza se llama solidaridad mundial que, de la mano de Amnistía Internacional, mantiene una campaña política y social para evitar que el estado de Katsina aplique la ley de la sharia con su rigor fundamentalista. La presión internacional puede ser fundamental para lograr que, mañana lunes, un tribunal de apelación revoque la sentencia dictada el pasado 22 de marzo que condenaba a Amina Lawal a la lapidación. Sólo en España se han recogido más de 200.000 firmas de apoyo a la nigeriana y tanto el presidente del Gobierno como la práctica totalidad de los partidos políticos han solicitado al Gobierno de Nigeria que conmute la pena. Sin embargo, la tensión se mantiene y la prudencia es superior al optimismo. Por un lado, el caso de Amina es distinto al de Safiya, la otra nigeriana condenada a lapidación por haber tenido un hijo fuera del matrimonio producto de una violación, y que fue salvada en última instancia gracias a nuevas pruebas y a la presión internacional. Pero Amina ha tenido un hijo fuera del matrimonio, circunstancia que en el estado de Katsina constituye una prueba suficiente e irrefutable para ser acusada de adulterio, de acuerdo con el código penal basado en la ley islámica. Y la sentencia, en este supuesto, es siempre la muerte bajo las piedras. Por otro lado, a Amina no le basta que el Gobierno de Nigeria haya declarado ilegal la aplicación de la sharia. «Las cortes que aplican esta ley en doce estados del país son constitucionales, y sólo podrían revocarse por una decisión del propio Tribunal Constitucional, ya que, desde el Gobierno, aunque estamos en contra de estas prácticas que van en contra de los derechos humanos, nada podemos hacer», según explicó el embajador de Nigeria en España, Otuleyu. Sin embargo, la presidenta en España de Aministía Internacional, Eva Suárez-Llanos, señaló que las declaraciones no bastan y que el gobierno de Nigeria tiene que tomar acciones claras para evitar que las cortes apliquen la sharia. Amina Lawal conocerá mañana el fallo judicial, aunque tampoco se descarta que exista un nuevo aplazamiento, como ocurrió el pasado lunes, cuando todo el mundo estaba pendiente de un acuerdo que se demoró. Irán Esta nigeriana tampoco es la única sobre la que pende una condena a muerte por lapidación. En Irán hay otras dos mujeres, Ferdows B. y Sima que se encuentran actualmente en prisión a la espera de ser ejecutadas. En estos casos la información es escasa y se ignoran los delitos por los que han sido acusadas, pero sí se sabe cómo va a ser su muerte. «Las piedras ¿según establece con exactitud la sharia ¿ no deben ser tan grandes como para que la persona muera de una o dos pedradas, ni tampoco tan pequeñas como para que no puedan ser consideradas piedras».