El más inmediato busca determinar si el vehículo estacionario Phoenix Mars Lander ha sobrevivido al crudo invierno marciano. El otro, busca sacar del sitio donde quedó inmovilizado el robot explorador «Spirit».
Su temperatura es de entre 1.200 y 1.650 grados centígrados, demasiado alta para albergar algún tipo de actividad biológica como la conocemos en la Tierra.
A través de una cámara infrarroja incorporada en su interior, este bolígrafo digitaliza todo lo que escribimos y es capaz de retenerlo en su memoria para más tarde trasladarlo al ordenador
«El dilema del huevo o la gallina, aplicada en el sentido de si acaso viene primero la galaxia o su agujero negro, es uno de los temas más debatidos en astrofísica», dice el autor de la investigación.