El «Prestige» no vale para el golfo

Raúl Romar García
R. Romar REDACCIÓN/LA VOZ.

SOCIEDAD

La fuga en la plataforma de BP, a diferencia de lo ocurrido en Galicia, actúa como un surtidor que dispara el petróleo a la superficie por la presión ejercida desde el pozo

15 may 2010 . Actualizado a las 04:24 h.

No existe una manera negra igual a otra. Este es el mensaje que reiteradamente lanzan los expertos. Y el vertido en el golfo de México tras la explosión de una plataforma de BP el 20 de abril tampoco es una excepción. Las enseñanzas pueden servir, pero no las soluciones. Y, pese a las similitudes, la estrategia utilizada por Repsol para extraer las 40.000 toneladas de fuel que permanecían a casi 4.000 metros de profundidad en el pecio del Prestige no es útil para contener el auténtico surtidor de petróleo que sale del lecho marino del golfo de México. La alternativa ofrecida en Galicia, tanto en una primera fase con el taponamiento de las fugas como en la posterior de extracción por gravedad del fuel, no tenía precedentes. Pero las que se están barajando en EE.?UU., tampoco. «Las situaciones son totalmente distintas», constata José Luis García Fierro, investigador del Instituto de Catálisis y Petroquímica del CSIC y uno de los miembros del comité de expertos designado por el Gobierno para proponer una solución al precio del Prestige .

1 ¿BP pidió asesoramiento a Repsol para este caso? No. Fuentes de la petrolera española, que idearon la solución definitiva al Prestige de extracción de gravedad mediante lanzaderas, eludieron valorar el trabajo que está llevando a cabo BP, pero explicaron que a nivel oficial no existía constancia de una petición de colaboración. Repsol, por contra, antes de lanzar su solución definitiva pidió el asesoramiento de expertos de varias petroleras, que también analizaron las propuestas formuladas por el comité científico asesor del Gobierno. BP sí recibe el asesoramiento de los organismos científicos del país, desde la NASA a la NOAA. «El motor intelectual del país está concentrado en resolver este problema», dijo el secretario de Estado de Energía, Steven Chu.

2 ¿Existen similitudes entre ambos problemas? Sí. El vertido emana, en ambos casos, del fondo del océano: en el Prestige , el pecio de popa está a 3.800 metros de profundidad y el de proa a más de 3.500. En el del golfo de México, la tubería de la plataforma explotó a 1.500 metros por debajo del nivel del mar. En el caso del petrolero que causó la marea negra en Galicia, nunca antes se había trabajado a tanta profundidad.

3 ¿Por qué existe una mayor complejidad en el golfo de México si la profundidad es menor? Por la presión. El pecio está a 1.500 metros, menos que el Prestige , pero el pozo desde el que fluye el crudo está cuatro kilómetros por debajo, lo que empuja el fluido hacia arriba con una gran fuerza. «Es un verdadero surtidor a ras de suelo. Le pones algo encima y la presión que viene de abajo la liquida», explica José Luis Fierro. En el Prestige, el fuel estaba estabilizado y solo fluía hacia la superficie por su diferencia de densidad con el agua.

4 ¿Influye también la diferente densidad del fuel y del petróleo? Sí, pero mucho menos que la presión del pozo. El crudo del golfo de México es mucho más ligero que el fuel del Prestige . Es de un 0,85 con respecto al agua, por la más de 0,96 del producto que contenía el petrolero. Por tanto, tiene más facilidad de salir a superficie.

5 ¿Qué cantidad liberan los distintos pecios? De las fugas del Prestige una vez hundido salían 125 toneladas de fuel diarias. El lecho marino del golfo de México emana, en el mejor de los casos y según el cálculo de BP, 800 toneladas diarias. Otras estimaciones multiplican por diez esta cifra. La diferencia entre uno y otro es considerable.

6 ¿La solución de la campana se ensayó en el «Prestige»? No. Fue una de las propuestas del comité científico, pero se desechó porque solo ofrecía una solución temporal. La de BP también es una alternativa temporal hasta que se perfore un nuevo pozo al lado que permita la evacuación del crudo. Pasará un mínimo de tres meses hasta que se consiga.

8 ¿Qué otras alternativas hay? Para controlar las fugas, y a la espera de una segunda campana, los robots están intentando conectar una tubería más pequeña al conducto. El tubo más pequeño será rodeado por un tapón para evitar derrames. Si funciona, incluso es probable que no sea necesaria la cúpula.