El explosivo destrozó los portales cercanos, pero sólo hirió levemente a las víctimas, que caminaban por la acera de enfrente ETA volvió a fracasar ayer, por segunda vez en diez días, al intentar acabar con la vida de un político socialista en Vizcaya. Esther Cabezudo, teniente de alcalde del PSE en Portugalete, y su escolta, el vigilante privado Iñaki Torres, resultaron heridos leves al ser alcanzados por la explosión de una potente bomba escondida en un carrito de la compra.
JOSEBA GARCIA