El rostro de una revolución ciudadana

La Voz

ESPAÑA

16 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Carlos Totorika ¿Ermua, 1995¿, que se considera a sí mismo un alcalde de pueblo, se dio a conocer en toda España en julio de 1997, a raíz del secuestro y asesinato por ETA del concejal del PP Miguel Angel Blanco, unos trágicos momentos en los que se puso a la cabeza de la revolución ciudadana que exigía la liberación del edil. En su análisis de los motivos que acarrearon esta gran respuesta social y que fue bautizada como espíritu de Ermua , el primer edil destacó el comienzo de una protesta callejera «contundente» que antes sólo era patrimonio de HB. Totorika reivindicó entonces el «protagonismo de lo local» en las movilizaciones, frente al discurso «demasiado lejano» que siempre habían expresado los políticos y que no calaba lo suficiente en los ciudadanos. Aquellos días de julio marcaron una carrera política a la que ahora este «alcalde de pueblo» decide no poner fin.