«Sirât» se queda sin premio en unos Óscar que saldaron su deuda con Paul Thomas Anderson, gran triunfador con «Una batalla tras otra»
CULTURA
«Valor sentimental» y «F1: la película» se llevaron las estatuillas de mejor película internacional y mejor sonido, categorías en las que estaba nominada la película de Oliver Laxe. Una gala con muy poca reivindicación en la que Javier Bardem resucitó el cartel de «No a la guerra» de los Goya del 2003 y así lo reivindicó cuando subió al escenario como entregador
16 mar 2026 . Actualizado a las 10:56 h.No pudo ser, pero el nombre de Sirât y de Oliver Laxe quedarán para siempre grabados en la historia de la industria cinematográfica más importante del mundo. La arriesgada película del cineasta gallego, nominada en dos categorías en esta 98 edición de los premios Óscar, vuelve a casa sin estatuillas. El galardón a la mejor película internacional caía del lado de la favorita, Valor sentimental. El filme de Joachim Trier, que narra la fractura entre un padre y sus dos hijas, le daba a Noruega su primer Óscar.
No era sencilla la contienda tampoco en la categoría de mejor sonido en la que Sirât marcaba otro hito. Por primera vez un equipo de mujeres, Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas, se sentaban en el patio de butacas de la gala de los Óscar como candidatas al galardón. En este caso, la academia se decantó por la que también favorita: F1, la película, el drama de compañerismo en las pistas de la fórmula 1, protagonizada por Brad Pitt.
Con premios Óscar o sin ellos, lo cierto es que la historia de un padre que busca a su hija perdida en una rave por el desierto de Marruecos ha conquistado a la crítica internacional y ha puesto el talento de Oliver Laxe en el mundo. Todo el equipo celebró las nominaciones el pasado enero como una victoria. El director lucense ya adelantaba las sensaciones que tenía en unas declaraciones a La Voz tan solo unas horas antes de la gala: «Creo que vai haber poucas probabilidades de ter que saír a facer un discurso, que sempre é o que máis nervioso te pon». Su actitud en Los Ángeles ha sido muy similar a la que ha tenido ante la larga lista de nominaciones que ha disfrutado en menos de un año. «Nada que perder, todo que celebrar». Y todo lo que Sirât tiene que celebrar, que es mucho, culminará precisamente en Galicia este fin de semana con los Premios Mestre Mateo, que en esta ocasión se celebran en Lugo.
En la categoría de grandes triunfadores de la noche, los premios gordos se los llevó Una batalla tras otra, la adptación de la novela Vinelad, que se llevó seis galardones. La industria del cine reconoció por fin a Paul Thomas Anderson, que se llevó el Óscar a la mejor dirección y al mejor guion adaptado, además de mejor película. En su currículo había 14 nominaciones y ninguna estatuilla, a pesar de creaciones como Magnolia o Boogie Nights.
Los pecadores, que marcaba el récord con 16 nominaciones, se llevó cuatro estatuillas, mejor actor protagonista, guion original, fotografía y banda sonora.
El contexto geopolítico
Una de las grandes incógnitas de esta 98 edición de los Óscar era cómo iba a afrontar la industria norteamericana el caos geopolítico en el que ha sumido al mundo su presidente, Donald Trump. La ABC, la cadena responsable de la retransmisión, aconsejó a los nominados hablar mucho de cine y poco de política. A pesar de lo que sucede en Irán, Gaza o la polémica política migratoria de su Gobierno, Hollywood demostró que puede esquivarlo todo y pasarle un intento de brillo a todo. Y eso que las dos grandes películas, Los pecadores y Una batalla tras otra, hablan de las diferencias entre razas e ideologías, incluso de lo terrible de las políticas migratorias.
Conducida por segunda ocasión por Conan O'Brien, la gala comenzó con monólogo de 20 minutos en los que el cómico hizo mención a la «seguridad de la gala» -blindada por la amenaza iraní-, pero ese dardo lo desvió hacia Timothée Chalamet por sus recientes críticas al ballet y a la ópera (es más, dos de las actuaciones terminaron con una actuación de ballet). «Esta noche podría ponerse política. Si eso te incomoda, hay un show alternativo presentado por Kid Rock», bromeó el presentador en referencia al espectáculo organizado en la última Super Bowl por el grupo conservador Turning Point USA en protesta por la actuación de Bad Bunny. Las referencias a la sanidad o las bromas hacía Ted Sarandos, CEO de Netflix, de quien dijo que era la primera vez que pisaba una sala de cine, se fueron sumando hasta que O'Brien mencionó el poder global del cine, en una gala en la que aseguró que «31 países de seis continentes» estaban representados. Para ello, el presentador saludó en varios idiomas, entre ellos el español, despertando los aplausos del público. «Esta noche es un evento internacional. Si me permiten hablar en serio por un momento, todos los que nos están viendo ahora mismo, en todo el mundo, son muy conscientes de que estamos viviendo tiempos caóticos y aterradores», resumió. A partir de ese momento, pocas fueron las voces que se mojaron.
Los que tenían algo que decir ya lo anticiparon en la alfombra roja. Oliver Laxe, vestido de Adolfo Domínguez, lucía en su chaqueta un pin pro Palestina. Pero fue otro español, que sí o sí sabía que iba a subir al escenario como entregador, Javier Bardem, quien dejó claro ya en la alfombra roja que iba a enviar un mensaje luciendo un cartel reconocible para el público español, el «No a la guerra» con fondo negro y letras de color sangre de la gala de los Goya del 2003, además de una chapa con la caricatura de Handala, un símbolo de la resistencia palestina creado en 1969. Así, el actor español, que subió junto con Priyanka Chopra a entregar el premio a mejor película internacional, pronunció en inglés antes de ceñirse al guion: «No a la guerra, Palestina libre».
Jimmy Kimmel, a quien la ABC le retiró el programa temporalmente tras un monólogo sobre el asesinato del activista conservador Charlie Kirk reiteró de nuevo su oposición a Trump. «Hay muchos países donde no existe la libertad de expresión: Corea del Norte y la CBS», aseguró al tiempo que ponía en valor a los cineastas valientes.
También se pronunció David Borenstein, director de la aclamada película Mr. Nobody contra Putin, que alzó la voz para que se detengan las guerras en el mundo tras recoger el Óscar a mejor documental. «Hay algunos países en los que en lugar de estrellas fugaces, lanzan bombas y drones. En nombre de nuestro futuro, en nombre de todos nuestros hijos, ¡detengan estas guerras ahora!», dijo.
Triunfadores
Las grandes categorías de las interpretaciones reconocieron a Sean Penn como mejor actor de reparto por su papel de histriónico militar supremacista blanco en Una batalla tras otra, que quedó deslucido por la ausencia del intérprete que sumaba su tercera estatuilla. «No ha podido o no ha querido estar», dijo con carga el entregador, Kieran Culkin. Una ausencia, que según The New York Times, tiene que ver con un viaje a Ucrania, que recuerda a la cita del 2022 en la que Penn entregó uno de sus Óscar al presidente Volodímir Zelenski, a quien le dijo: «Cuando ganes, tráelo de vuelta a Malibú». Un reconocimiento en una de las categorías más competidas, en las que muchas voces anticipaban y deseaban que se reconociese a otros veteranos del séptimo arte como Delroy Lindo (Los pecadores) o Stellan Skarsgård (Valor sentimental).
La mejor interpretación masculina fue para Michael B. Jordan, por Los pecadores, el filme sobre la raza y los vampiros en el que interpreta a los gemelos Moore. Se convierte en el sexto actor negro en ganar como protagonista. «Estoy aquí por la gente que vino antes. Denzel, Halle Berry, Smith... gracias a esos gigantes estoy aquí», dijo. Se confirmaba así que la academia le daba la espalda a Timothée Chalamet, que arrancó la carrera hacia los Óscar 2026 como favorito por Marty Supreme. El premio a la mejor actriz protagonista parecía cantado y así se confirmó para la irlandesa Jessie Buckley por su interpretación de Agnes, en la dramática historia familiar de William Shakespeare, Hamnet, la película basada en la novela superventas de Maggie O'Farrell. «Hoy en el Reino Unido es el día de la madre, así que me gustaría dedicar esto al maravilloso caos que hay en el corazón de una madre. Todas venimos de un linaje de mujeres creativas», expresó.
Los detalles
Al igual que Hollywood decidió que en el mundo no estaba pasando gran cosa, la frialdad se extendió a los discursos de agradecimiento a los que, en general, faltó emotividad. Una de las excepciones estuvo en Autumn Durald Arkapaw, de Los Pecadores, que pedía a todas las mujeres que se pusiesen en pie. No era para menos tras convertirse en la primera mujer de la historia en ganar el Óscar a la mejor fotografía.
Entre los detalles para recordar de la gala, la risa de Amy Madigan, mejor actriz de reparto por Weapons, que recogía su Óscar cuarenta años después de su última nominación. También el fenómeno de Las guerreras K-Pop, mejor película de animación, que ya es la producción más vista de la historia de Netflix con 236 millones de reproducciones y que lució su éxito entre cientos de luces interpretando Golden en directo. Era solo el preludio a su Óscar a la mejor canción, un galardón cantado, que no les dio apenas tiempo de agradecer.
Los amantes del cine y la moda tuvieron el mejor avance de la segunda entrega de El diablo viste de Prada 2, que llega a las salas el 1 de mayo, con una pareja entregadora formada por Anne Hathaway y la mismísima Anna Wintour. La exdirectora de Vogue, referencia mundial de la moda, participaba incluso en las bromas junto a la protagonista de la película.
Una gala en la que Una batalla tras otra se llevaba el primer Óscar de la historia al mejor cásting, categoría estrenada este 2026. Un premio que presentaron Paul Mescal (Hamnet), Gwyneth Paltrow (Marty Supreme), Chase Infinit, (Una batalla tras otra), Wagner Moura (El agente secreto) y Delroy Lindo (Los pecadores), que ponían en valor a estos equipos tan poco reconocidos por el cine.
Una gala más ágil, que duró 3 horas 40 minutos, que dejaba un Óscar al mejor corto de ficción ex aequo (el sexto empate en la historia de estos premios) para Los cantores rusos y Dos personas intercambiando saliva.
El momento más emotivo de la gala vino con el recuerdo a los fallecidos. Billy Crystal recordó a sus amigos Rob Reiner y Michele Singer. «Su perdida es inconmensurable», dijo. El matrimonio, formado por el director y la fotógrafa, asesinados en diciembre presuntamente a manos de su hijo, también fue reconocido sobre el escenario. Con la música de La princesa prometida, una veintena de los grandes actores y actrices de sus películas, como Demi Moore, Meg Ryan, Kiefer Sutherland, Kathy Bates o Annette Beningy, que dieron vida a filmes como Algunos hombres buenos o Cuando Harry encontró a Sally, les mostraron sus respetos. Un in memoriam de 15 minutos en los que otras figuras fallecidas, como Diane Keaton o Catherine O'Hara fueron recordadas en la voz de Rachel McAdams. Para Robert Redford quedaba el plato fuerte. Fue su amiga Barbra Streisand, con una reaparición estelar, quien le decicó Tal y como éramos. Su interpretación fue sin duda el gran momento de unos Óscar sin chispa.
«Él era brillante (...) defendió la libertad de prensa, protegió el medio ambiente e impulsó las nuevas voces», dijo la cantante en un discurso en el que también celebró alguno de los logros de Redford, como el de la creación del Instituto Sundance, para promover el cine independiente. «La última nota que le mandé a él terminaba con un: Yo también te quiero», recordó la cantante, muy emocionada y al borde del llanto.
Los últimos presentadores también hicieron la delicia de los cinéfilos. Nicole Kidman e Ethan Hawke presentaron el Óscar a la mejor película resucitando Moulin Rouge al son de All you need is love. Una buena canción para cerrar una gala fría, que pareció olvidar que afuera el mundo explota.
Premios Óscar 2026
Mejor actriz de reparto
Amy Madigan, por Weapons
Mejor película de animación
Las guerreras K-Pop
Mejor cortometraje animado
La chica que lloraba perlas
Mejor diseño de vestuario
Kate Hawley, por Frankenstein
Mejor maquillaje y peluquería
Mike Hill, Cliona Furey y Jordan Samuel, por Frankenstein
Mejor casting
Cassandra Kulukundis, por Una batalla tras otra
Mejor cortometraje de ficción (Ex aequo)
Los cantores rusos
Dos personas intercambiando saliva
Mejor actor de reparto
Sean Penn, por Una batalla tras otra
Mejor guion adaptado
Paul Thomas Anderson, por Una batalla tras otra
Mejor guion original
Ryan Coogler, por Los pecadores
Mejor diseño de producción
Tamara Deverell y Shane Vieau, por Frankenstein
Mejores efectos visuales
Avatar: fuego y ceniza
Mejor cortometraje documental
Todas las habitaciones vacías
Mejor documental
Mr. Nadie contra Putin
Mejor banda sonora
Ludwig Göransson, por Los pecadores
Mejor sonido
F1: la película
Mejor montaje
Andy Jurgensen, Una batalla tras otra
Mejor fotografía
Autumn Durald Arkapaw, Los pecadores
Mejor canción original
Golden, Las guerreras K-Pop
Mejor banda sonora
Ludwig Goranssön, Los pecadores
Mejor película internacional
Valor sentimental
Mejor dirección
Paul Thomas Anderson, Una batalla tras otra
Mejor actor
Michael B. Jordan, Los pecadores
Mejor actriz
Jessie Buckley, por Hamnet
Mejor película
Una batalla tras otra