El lucense optó por un traje de Adolfo Domínguez en la gran noche de Hollywood, que completó con un pin en solidaridad con Palestina
16 mar 2026 . Actualizado a las 08:15 h.Oliver Laxe pisó este domingo la alfombra roja de los Premios Óscar envuelto en el puro glamur de Hollywood. El director, vestido completamente de negro con look de la firma gallega Adolfo Domínguez que completó con el pin de una sandía en solidaridad con Palestina, llegó pronto, arropado para la gala por su hermano Felipe y por el nutrido grupo de acompañantes, entre ellos representantes institucionales como la vicepresidenta segunda y ministra Yolanda Díaz (también de Adolfo Domínguez ) y el conselleiro de Cultura gallego José López Campos. También del trío de sonidistas de Sirât, Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas, que confesaron estar «emocionadas» tras haber hecho historia como el primer equipo íntegramente femenino en estar nominado a una estatuilla.
El equipo de la película del director gallego se integró con naturalidad en lo que fue un verdadero desfile de grandes estrellas del celuloide mundial. Entre las más puntuales estuvieron algunas de las nominadas a mejor actriz, como Rose Byrne (Si pudiera, te daría una patada), que lució con un espectacular diseño negro de Jonathan W. Anderson con bordados florales o Jessie Buckley (Hamnet), ganadora del Óscar a Mejor Actriz protagonista que optó por un diseño palabra de honor de Chanel en rojo y rosa. Mucho más tardaron en llegar los actores protagonistas. Timothée Chalamet, que finalmente consumó su derrota en la carrera por el Óscar, llegó visiblemente tenso, con gafas de sol completamente de blanco de la mano de Givenchy. Como buena némesis, de negro por completo apareció poco después el ganador a Mejor Actor protagonista, Michael B. Jordan, doble protagonista de Los pecadores, la que más nominaciones acumula esta noche.
La reivindicación ha estado muy presente en la alfombra roja. Laxe no fue el único que llevó la sandía para solidarizarse con Palestina. Pero quien más se expresó abiertamente fue otro español, Javier Bardem, que, con una gran pegatina de «No a la guerra», recalcó la importancia de hablar de las «cosas que importan». A continuación, se despachó contra el actual conflicto en Oriente Medio. «Estamos en las mismas, es otra guerra ilegal, matando gente inocente, basados en mentiras, antes eran armas de destrucción masivas ahora es acabar con un régimen, que no lo han acabado si no lo está radicalizando aún más con esta ofensiva ilegal», subrayó como uno de los pocos que se pronunció contra el conflicto. «Por eso estoy aquí también para hacer las dos cosas, pertenecer a este circo (en referencia a los óscar) y al mismo tiempo denunciar lo que hay que denunciar».