Un mundial en versión reducida
El Municipal de Carballo fue una de las sedes de la competición que reunió durante tres años a jugadores de ascendencia española La España de Naranjito resultó prolífica para el fútbol. Un personaje inspirado por una Copa del Mundo que se pasó a los dibujos animados y a la novela costumbrista. En su día, la fruta risueña también inspiró a los Condes de Fenosa para poner en marcha el Mundialito de la Emigración. Una reunión que se suponía anual de todos los países del mundo relacionados, especialmente, con Galicia por sus gentes. La idea no pasó de las tres ediciones, pero dejó una organización modélica y un buen puñado de futbolistas de nivel. Sobre todo de los países sudamericanos, que prepararon la cita como si de una Copa del Mundo se tratase.
G. V.