TIEMPOS DE AJUSTE

La Voz

OPINIÓN

PABLO GONZÁLEZ MARIÑAS RINCÓN DEL VIENTO

09 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Nos acosa por todas partes esta odiosa palabreja, a la que se acude una y otra vez para tapar todo tipo de retrasos, errores, imprevisiones, restricciones y falcatruadas de nuestros gobernantes. Y como no se sabe muy bien qué quiere decir ajuste, ya que nunca se explica la referencia o modelo con el que haya uno de acomodarse, la coartada es perfecta. Hay que ajustar las paridades monetarias, ajustar los precios para regular el consumo, ajustar las pensiones, ajustar el paro, el déficit público, la inflación..., y toda cuanta negociación trata de concluirse está largo tiempo parada por algunos ajustes técnicos pendientes, expresión mucho más técnica y ajustada que los flecos, antes tan usada. Hay que ajustar la velocidad del AVE a nuestra orografía, ajustarse al patriotismo constitucional, y hasta la TV comienza siempre con una carta de ajuste. Por su parte, los mafiosos andan envueltos en ajustes de cuentas y nosotros, los pobres mortales, practicamos con resignación el sano deporte de ajustarnos el cinturón. No se consuela, sin embargo, quien no quiere, pues más apretados andan en Argentina, sometidos a un Plan de Ajuste total, con cacerolazos o sin ellos. Pero, uf, cómo viene el año.