«Nosotros le decimos YES a casi todo»

Y YA VAN DOSCIENTOS... Parece que fue ayer, pero este fin de año nos toca celebrar los doscientos números. Y qué mejor forma de hacerlo que con algunas de las caras que nos han acompañado a lo largo de esta aventura. Para todos ellos este 2017 ha sido casi tan bueno como el nuestro, que ya es decir.

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Nos toca triple celebración. Nuestros 200 números, el fin de año y el cumple de una de nuestras dos caras de portada. El de hoy y el de mañana son días de fiesta, así que nos fuimos pa’ Madrid para celebrarlo como se merece. Javier Veiga y Marta Hazas nos reciben vestidos para la ocasión y con el mismo buen rollo de siempre. Ellos, que son de los nuestros, tienen ganas de bailar. Con este ímpetu van a recibir el año juntos, que ya toca. Porque en Nochebuena nos cuentan que se marcaron un «tú a Boston y yo a California», y eso que si hay un rincón que le gusta a Marta de Galicia es la casa de los Veiga: «A mí antes me encantaba la Posada del Mar, y ahora te digo que el sitio que más me gusta de vuestra tierra está en O Grove y es la casa de Javi, porque su padre cocina que es una maravilla». Y él, encantado. «Es muy fácil llevar a Marta, porque es casi más fan de O Grove que yo. Cuando estamos allí, tengo que tirar de ella para salir de casa y hacer una excursión, y eso que yo soy el que se lo conoce todo». Claro que Marta y sus cuñados son uno. «Siempre hice mucho deporte, y me lo paso genial jugando al baloncesto con ellos. Siempre hay algún plan deportivo», señala.

Aunque se casaron el año pasado, este ha sido el de su luna de miel. Un viaje que les ha llevado de gira por toda España con su obra de teatro, Tú, yo y acción, pero también a Tailandia: «Por fin hemos podido irnos, aunque fuese con un año de retraso», cuentan. Y es que este ha sido un buen año, «cargado de trabajo, tanto juntos como por separado» -Marta compagina todo con el rodaje de Velvet, de la que es protagonista-, y con algún que otro susto. «He tenido uno de salud, pero aunque se ha quedado en eso, me ha hecho relativizarlo todo y darme cuenta de que hay que vivir a tope», dice Javier, que de eso sabe un rato. Por eso mañana lo que quiere es bailar hasta que le duelan los pies, como diría Enrique Iglesias, y celebrar nada más y nada menos que el 40 cumpleaños de Marta. «Celebramos todo en uno», aseguran. Nos confiesan que nos seguimos la pista mutuamente. «Mi padre es suscriptor de La Voz, así que le llegan todos los suplementos y somos bastante revisteros», dice Javier. Con esa declaración de intenciones, solo nos queda una pregunta. ¿A qué le decís YES? «¡Yo a Javi!», responde Marta entre risas. «Yo le digo YES a casi todo. En principio, siempre es sí», dice Javier, orgulloso de dar una respuesta tan gallega. «Hasta otra, que seguro que os volveré a llamar», les comento. «Para el 400, ¿no?», pregunta Marta. ¡Ojalá!

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Risto Mejide: «Este año ha sido de los mejores de mi vida»

Cuando uno habla con Risto, nota que está feliz, por mucho que trate de atenuar las emociones. ¿Que si este ha sido un buen año? «Sí, sin duda ha sido uno de los mejores años de mi vida. Pero vamos... sin lugar a duda», sentencia. Normal, sobre todo si tenemos en cuenta que este ha sido el año de su boda con Laura Escanes, de su paradisíaca luna de miel y de su continuación al frente de un Chester que se ganó el nombre de pila, sin apellidos. Ni in love, ni Viajando ni nada. Este ha sido un 2017 completo, «tanto a nivel personal como profesional», la clave del éxito para este publicista también de éxito. Algo tiene que ver el cambio que dio, aunque él trata de quitarle hierro al asunto: «Bueno, todos pasamos épocas buenas y malas. Todos tenemos épocas más oscuras y épocas más luminosas».

UNA ETAPA «MUY LUMINOSA»

Y esta, por encima de todo, es luminosa. «Ahora estoy en un momento muy luminoso, y eso se tiene que reflejar. Porque al final no puedes escribir solo cuando estás deprimido, porque sería todo como para cortarse las venas. También es bueno reflejar la felicidad», explica Risto refiriéndose a esas cartas dedicadas a su mujer que de cuando en vez publica para gritar su amor a los cuatro vientos. Ahora bien, como siempre, advierte al navegante de que no se pase. «Yo puedo expresar perfectamente cómo pienso y cómo amo sin entrar a revelarte cómo es mi vida íntima con mi pareja», zanja. Hay cosas que no cambian... por muy bueno que sea el año. No nos cuenta su deseo para el 2018, pero en una entrevista sí nos reveló lo que aprendió del 2017. «Con 43 años, estoy aprendiendo a escuchar». Nunca es tarde.

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Ágatha Ruiz de la Prada: «Este año ha sido de premio: uno por mes»

Un pequeño tropiezo hace unos días (se fracturó la muñeca al caerse de un caballo) no es suficiente motivo para emborronar el año que acaba. Un año intenso pero que será difícil de olvidar. Tanto en lo personal como en lo profesional. «Lo que menos me imaginaba, que iba a acabar siendo mi año, pues sí ?dice Ágatha?. Para recordar a tope, cómo me voy a olvidar yo de este año. Empezó muy mal y está acabando muy bien».

El divorcio de Pedro J. Ramírez hace tan solo unas semanas fue el colofón de una separación que sorprendía a finales del año pasado tras 30 años de matrimonio. A la vez que se desprendía del título de casada, se hacía con otros tantos reconocimientos profesionales. «Me han dado tantos premios... Ha habido meses que me han dado cinco y seis, ha sido una gozada. Tenía un problema con el mes de diciembre que no tenía ninguno, pero ya me lo dieron, aun encima una simpatiquísima que es la alcaldesa de Madrid. Me escribió una carta... de las cartas más bonitas que me han escrito». ¡Cómo va a olvidar Ágatha el 2017 si tiene cada mes del calendario marcado con un premio diferente! «Sí, sí, hasta me han nombrado visitante de la Ciudad de Buenos Aires, que ya lo tenía, así que soy dos veces visitante ilustre, me han dado uno en una universidad de México DF, en Rumanía, en Dubái hace poco... mogollón de premios», dice la pletórica ganadora del Premio Nacional de Diseño 2017.

Son tantas figuras y estatuillas que ya no sabe a quién a agradecer ni dónde ponerlas, aunque «se me ha ocurrido una idea para ordenarlos todos bien». ¿Qué sorpresa nos prepara Ágatha para el 2018? Igual una por mes...

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Lucía Galán: «Ni en sueños podría haber tenido un año mejor»

El año toca a su fin, y el nuevo libro de Lucía mi Pediatra se prepara para salir. ¡Listo para entrar en máquinas!, revela esta profesional de la medicina que ejerce sin distancias y ha llegado en tres años a miles de pacientes con el trampolín de su bitácora en la Red. «Yo ejerzo la medicina de tú a tú», asegura quien dijo YES este otoño y se suma hoy a la celebración de nuestros 200. El nuevo «hijo» de papel de Lucía Galán saldrá en abril, pero ella nos avanza que ofrecerá en él una banda sonora personal, la playlist con las canciones de su vida. «Desde esas que me hacen llorar a moco tendido hasta las que me hacen bailar hasta el amanecer, desde U2 a Muse, a Rachel Yamagata, Fito y los Fitipaldis o Bunbury. Me gusta ponerle música a cada momento especial, enlazar mis recuerdos con canciones», cuenta Lucía, que da el do de pecho en sus post y en sus consejos de salud. «El 2017 ha sido maravilloso, inspirador. Ni en mis mejores sueños podría haber tenido un año mejor. Un año lleno de sorpresas, de proyectos, un año en el que he dado mucho, pero he recibido mucho». ¿Qué ha sido lo mejor que te ha traído? «Ver que lo que he escrito llega y sirve de ayuda a miles de personas, leer sus comentarios, ver sus lágrimas, sentir sus abrazos. Ver que el esfuerzo vale la pena», dice. Y siente que cuando se escribe desde el corazón se llega al corazón. Lucía Galán, autora de Lo mejor de nuestras vidas y Eres una madre maravillosa, dice YES a la Navidad en familia y a esta máxima: «Ser médico no te convierte en mejor ser humano; sin embargo, ser humano te convierte en mejor médico». «Yo no concibo mi profesión sin implicación con mis pacientes. Ponerle el ingrediente de la emoción a las cosas que haces, enriquece, ¿no?», plantea. Yes! Lucía mi Pediatra, con la ilusión a tope de batería, a los Reyes les pide salud, «y me da hasta cosa pedir más, porque me han traído tanto…», aprecia. ¿Ningún regalo material, un capricho? «Mira, te digo una cosa: ¡Me encantan los pijamas! ¿Quién tiene tiempo para decir: esta tarde me voy a comprar pijamas? Quiero tiempo para comprar pijamas, y para estar en pijama. Que me regalen pijamas me hace mucha ilusión, además me recuerdan a la persona que me los regala», revela. YES a la medicina natural de los días en pijama. 2018, tráenos relax, que ya montamos nosotros la ¡pijama party!

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Alba Galocha: «Ahora soy una actriz que tontea con la moda»

Este 2017, Alba Galocha nos ha demostrado que es más. Es más que una modelo más metida a actriz. Es más madura, más versátil, más todoterreno. Y, sobre todo, es más consciente de ello. Del año que termina, la compostelana se queda con su evolución y su crecimiento, tanto a nivel profesional como en el personal, precisa. «El cambio es lo mejor que tiene el paso del tiempo», considera. ¿En qué ha cambiado su vida con respecto al 2016? «Mis intereses van más allá y siento que cada vez aprendo más y mejor, la vida es un aprendizaje constante».

Resulta que su idilio con el séptimo arte no era un simple flirteo producto del aburrimiento, que las tornas se han dado la vuelta y que para coquetear ahora prefiere la moda ?¿Modelo o actriz? «Actriz que sigue tonteando con la moda.»?. Que la chica tiene madera y que, con cuatro películas ya en su currículum y una serie en marcha, atraviesa hoy uno de sus mejores momentos: con 27 años y más de diez ya de tablas en el mundo de la moda, Galocha ha decidido aparcar por un rato largo las sesiones de fotos y las pasarelas, y centrarse en dar vida a otras mujeres.

Debutó como Beatriz, sobrina de Paco Paesa, en El hombre de las mil caras. Luego fue Lu, la resuelta hermana pequeña de Verónica Echegui en No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas. En Plan de fuga la gallega se puso en la piel de Helena, stripper y prostituta de la mafia, y en Si tu voyais son coeur, en la de María, compartiendo créditos y planos con García Bernal. De las grandes salas de cine saltó este otoño a los hogares como Zoe Montero. Fuerte, luchadora y valiente, da vida a una de las supervivientes de la catástrofe nuclear de Nogales, adonde nos traslada La Zona, el thriller distópico de los hermanos Alberto y Jorge Sánchez-Cabezudo para Movistar+.

«A nivel personal, esta serie me ha dado mucha seguridad a la hora de trabajar y también fuerza a la hora de afrontar nuevos retos», valora. Muy contenta con la oportunidad que le ha dado este 2017 de conocerse un poco más a sí misma y «sobrepasar límites muy interesantes», tiene muy claro a qué le diría YES ahora mismo: «A irme a la playa». ¿Con quién? «¡Con el sol!».

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Marta Larralde: «Soy una faneca brava que dice sí a lo que venga»

Marta Larralde (Vigo, 1981) es de las mujeres que derrochan energía, que la alimenta, y con ese espíritu es normal que la vida la haya premiado con un «peixiño», como ella dice, en sus brazos. Está feliz con la llegada de su primer hijo y disfrutando día a día de este tiempo maravilloso de la crianza. Lo lleva bien, muy bien, porque le ha tocado «un bebé trampa», asegura, que come, duerme y no da la lata nunca. Mientras se abre a la conversación, en la tranquilidad de los arrumacos con su recién nacido, Marta confirma que este 2017 ha sido su año. «El 2016 acabó genial, corrí la San Silvestre de Vallecas, en la que hice un tiempo muy bueno, despedí el año supercontenta, y los Reyes me trajeron un predictor con dos rayas, así que empecé el 2017 feliz, y mira cómo lo acabo, todavía más feliz». Y eso que en la vida de Marta muy pocas cosas están planeadas ?«me encanta que la gente me mueva, me gustan los cambios y soy de las que disfruta con las sorpresas»?, de modo que tampoco es de las mujeres que tuviese programado ser madre a toda costa.

«Más que el instinto maternal, en mí surgió la necesidad de dar fruto a un amor tan grande como el que tengo con mi pareja, el deseo de hacerlo palpable, de que perdurase en este mundo ese amor». Su embarazo ?dice ella? fue una especie de estado de gloria y ese estado ha perdurado en una crianza que solo le está dando cosas buenas y alguna polémica en las redes sociales, porque cuando colgó una imagen de ella amamantando a su hijo, Instagram decidió retirar la foto. «Es curioso, yo no soy nada de enseñar mi vida privada, no subo jamás fotos de mi pareja ni tampoco la cara de mi hijo, pero me pareció un instante tan bonito, tan tierno, que no dudé en hacerla pública. A partir de ahí se montó una buena, pero tengo que decir que toda la gente se mostró muy a mi favor; en realidad las críticas fueron hacia Instagram». «Yo jamás he notado una mala mirada por sacar la teta para dar de comer a mi hijo, todo lo contrario, la gente se manifiesta siempre cómplice y me sonríen, no he notado ningún rechazo», apunta. Además, es de las que se lleva a su hijo a todas partes: «Ayer estuve en un concierto de Jorge Drexler con él, y quiero llevármelo al cine, a ver si me dejan», se ríe, aunque la actriz tampoco pierde ocasión de aprovechar los momentos que tiene para ella. «Yo me saco la leche y su padre le da el biberón, que también ellos dos necesitan sus ratos a solas».

EL DEPORTE, OTRA PASIÓN

En esa corriente de optimismo en la que vive, Marta no ha dejado de lado su faceta más deportista, que le viene de niña, cuando hacía gimnasia rítmica y atletismo. Suele entrenar al menos una hora al día en el gimnasio y aprovecha siempre que puede para correr al aire libre, porque Marta es de las que no pueden vivir sin ese «desfogue». «Para mí el deporte es más una cuestión mental que física, me libera, me despeja, y me da mucha más energía. Incluso en los días que estoy perezosa, no lo dejo porque sé que me hace falta, que me voy a sentir mejor después». Eso sí, Marta es de las que no hacen amigos en el gimnasio. Ella va a lo que va. «Me gusta entrenar duro, ponerme mi música y forzar un poquito el corazón. Soy una mujer competitiva y de retos, sí, sí. Yo quiero mejorar mis marcas».

Esa energía, dice ella, es también la que la ayuda a aguantar las largas jornadas de rodaje en el plató; y ese coraje por mejorar la ha aupado a ser ahora mismo una de las actrices más reconocidas. Después de su éxito en Gran Hotel y en Seis hermanas, pronto la veremos en Fariña, interpretando a Nieves. Una mujer valiente, de principios, que no se deja cegar por los excesos del dinero del mundo de la droga: «Carlos Sedes, el director, quiso sacar en mí la viguesa que tengo dentro y que a veces pasa desapercibida, pero él me conoce muy bien».

¿Esa delicadeza es aparente entonces? «Sí, sí. Yo soy una faneca brava, pero luego tengo también esa parte muy sensible, muy vulnerable». Y también muy disfrutona, porque cuando le decimos a qué le diría YES, en este aniversario que celebramos, Marta no se achica: «Le diría YES a todo, a dejarse llevar, a todo lo que venga, a la vida... A tirarme por un barranco», bromea. Marta está feliz con su peixiño, agradecida con tanto amor. Ahí la dejamos, saltando en esta imagen para el recuerdo, con vistas a un 2018 que será todavía mejor.  

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