Más de 20.000 mujeres de la comarca de Vigo están buscando un trabajo

L.C.SAAVEDRA / L.C.LLERA VIGO

VIGO

El paro femenino supone dos tercios del total de desempleo en el área metropolitana viguesa ¿A qué huelen las nubes? ¿a qué huelen las colas del INEM? Ser mujer gusta cuando se tiene un empleo y no se sufren maltratos ni torturas. En la comarca de Vigo hay 32.529 personas desempleadas, de las cuales 20.319 son mujeres, según datos de UGT. Las mujeres que trabajan tienen sueldos inferiores a los hombres y en muchas empresas los puestos de relevancia siguen siendo para los varones. El 8 de marzo sirve para recordar que todavía queda mucho camino por recorrer para lograr una igualdad efectiva.

07 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

En el último año el paro femenino en general aumentó y el masculino bajó. Hace un año había en la comarca 19.667 paradas. En el pasado mes de enero sumaban otras 652. Tomando ese mismo periodo como referencia el número de hombres parados pasó de 12.388 a 12.210. También entre los jóvenes el paro se redujo en el caso de los hombres, mientras que aumentó en el de las mujeres. En enero de 2001 había 2.076 chicos menores de 25 años sin trabajo. En el pasado enero la cifra había bajado a 1.967. En cambio en enero de 2001 había 3.242 desempleadas que se incrementaron a 3.505 en enero de 2002. Estereotipos sexistas El departamento de la Mujer de UGT piensa que persisten estereotipos sexistas que impiden a la mujer acceder a determinados puestos de trabajo que parecen reservados para hombres. Piden más empleos para las mujeres y el fin de las discriminaciones salariales. Según diferentes estudios, la media de los salarios femeninos está un 30% por debajo de los hombres. Estas diferencias se dan a muchos niveles. Entre los trabajos menos cualificados, las mujeres de una conservera, por ejemplo, cobren menos que los albañiles -oficio dominado por los varones-. Y en la media tienen mucho peso los grandes ejecutivos, que suelen ser varones, mientras que el porcentaje de mujeres que acceden a la alta dirección es mucho menor. UGT piensa que uno de los grandes handicaps de la mujer es que las tareas domésticas no están bien repartidas. En este contexto las mujeres están más volcadas con sus hijos lo que propicia el mantenimiento de la discriminación laboral en el acceso a la promoción en la empresa. Si el problema del trabajo está generalizado entre las mujeres, es mucho más grave entre las inmigrantes, según UGT. El sindicato asegura que las empresas utilizan a las mujeres extranjeras para trabajos «sumergidos» con «nulos o escasos derechos».