La Cofradía de Celeiro anima a participar el lunes en un acto abierto de protesta
17 ene 2026 . Actualizado a las 04:45 h.La flota de Celeiro se reunió este viernes en una asamblea en la que acordó convocar un acto de protesta —el próximo lunes a las 11.00 horas, en la Praza do Monumento ao Náufrago— para manifestar su «rechazo total y frontal» a la modificación del Reglamento de Control Pesquero, que incluye el preaviso obligatorio de entrada en el puerto con cuatro horas de antelación y la exigencia de declarar las capturas desde el kilogramo cero y de pesarlas en el mar. Estas medidas «suponen una enorme inseguridad jurídica, incrementan desproporcionadamente el riesgo de sanciones y ponen en peligro tanto la seguridad laboral como la viabilidad económica de la pesca de bajura», asegura el sector.
Estas dos obligaciones que establece la Unión Europea (UE) «fuerzan a los tripulantes a manipular dispositivos electrónicos en condiciones peligrosas, incrementando de manera injustificada el riesgo de accidentes laborales en uno de los sectores ya más duros de la economía primaria», argumentan los pescadores.
Tanto el preaviso de entrada a puerto como el fin de la exención de 50 kilos en el diario electrónico de a bordo «son opciones asumibles para la flota costera y de bajura. Se trata de normas inaceptables e injustificadas, alejadas por completo de la realidad operativa del mar y diseñadas sin conocimiento alguno de cómo se desarrolla el trabajo diario en embarcaciones que faenan cerca de la costa y realizan mareas de menos de 24 horas», ahonda el sector.
«La pesca de bajura no puede convertirse en el pagano ni en el patito feo de una mala aplicación normativa, elaborada desde despachos alejados del mar y por personas que desconocen profundamente aquello que están legislando. Consideramos estas medidas desmesuradas, absurdas y carentes del más mínimo sentido común», agrega.
De este modo, la bajura interpreta la modificación «como un ataque directo a la línea de flotación de un sector estratégico», y se ve «abocada a la parálisis y la desaparición, con consecuencias devastadoras para la economía de numerosas localidades costeras. Se está jugando con el futuro y el empleo de mucha gente, y con el propio suministro de pescado fresco y de calidad», resalta la flota.
La Cofradía de Pescadores de Celeiro anima a «toda la ciudadanía» a respaldar la protesta del lunes, «pues solo una respuesta unida del sector y de la sociedad en general puede ejercer la presión suficiente sobre las autoridades españolas y europeas para que se adopten medidas correctoras».
El sector emplaza a la Secretaría General de Pesca, que ostenta Isabel Artime, «a actuar de manera inmediata para frenar la aplicación de estas normas». La flota exige al Gobierno «que conceda de forma urgente la moratoria que el propio ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación (Luis Planas) prometió (...). España tiene potestad para defender a sus pescadores, y el reglamento no obliga a un criterio rígido: reconoce expresamente que los Estados miembros pueden adaptar la antelación mínima de notificación, y el Ejecutivo puede y debe hacerlo, sin excusas y con voluntad política», manifiesta.
«Salvaguardar la flota de bajura es salvaguardar empleo, tradición, cultura marítima, economía local, suministro de alimentos de calidad y seguridad en el trabajo», afirma el sector pesquero celeirense, que expone «que sin moratoria inmediata y sin cambios normativos, la flota costera y de bajura desaparecerá».