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Reabre la anchoa de Fisterra al Miño, con topes para evitar otro rali por pescar

e. a. REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS MAR

monica ferreiros

Barcos del sur gallego habían agotado en dos días de agosto el cupo de tres meses

10 sep 2025 . Actualizado a las 04:45 h.

La flota de cerco del Cantábrico noroeste puede, a partir de hoy, volver a pescar anchoa en aguas de la zona 9a comprendidas entre el Miño y Fisterra, un tramo que estaba cerrado desde el 11 de agosto después de que la aparición de un gran barco de bocarte frente a las rías de Arousa y Muros-Noia y la ausencia total de límites de capturas detonasen un rali por pescar la especie que provocó que el cupo provisional aprobado para tres meses (de julio a septiembre) se agotase en apenas dos jornadas. Se agotase y se rebasase: los barcos disponían de 718 toneladas y acabaron descargando más de 825.000 kilos en ese par de días.

La reapertura de esa parte del caladero es ahora posible porque la UE ha decidido, por fin, el total admisible de capturas (TAC) de la especie para el período que va de julio del 2025 hasta julio del 2026. Atendiendo a la recomendación de los científicos del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES), ha fijado el cupo para la flota comunitaria en 22.871 toneladas, de las que 2.287 corresponden a España.

Ahora bien, esta vez sí habrá medidas de gestión para las 1.569 toneladas que todavía faltan por capturar. La Secretaría General de Pesca, en la resolución que ayer publicó el Boletín Oficial del Estado (BOE), solo permite descargar 6.000 kilos por semana a aquellos buques que tengan más de 120 GT (toneladas de arqueo) o que lleven enrolados a bordo a doce marineros. Son mil más de los propuestos en su día por la Consellería do Mar. Si tienen un tonelaje menor o una tripulación de menos personas, el máximo que podrán descargar es de 4.000 kilos semanales, como pedía la Xunta.

Esos topes serán modificados dependiendo de la evolución del consumo de las cuotas. En cuanto se agoten esas 1.569 toneladas, se volverá a cerrar la pesquería entre el Miño y Fisterra.

Aunque en el listado de embarcaciones autorizadas a capturar anchoa (Engraulis encrasicolus) figuran un total de 245 naves de todo el Cantábrico noroeste (95 de más de 120 GT o 12 tripulantes, y 150 de menos dimensiones o personal), Pesca subraya que saldrán especialmente beneficiados por la reapertura alrededor de 50 cerqueros gallegos con puerto base en el sur de la provincia de A Coruña (principalmente Portosín y Ribeira) y de Pontevedra. Fueron precisamente los que precipitaron el cierre de la pesquería a mediados de agosto.

«A escape libre»

Desde la Asociación de Armadores de Cerco de Galicia (Acerga) han aplaudido que Pesca haya establecido topes de capturas semanales. Todavía escuece lo ocurrido el mes pasado, cuando se descargó «a escape libre», apuntan, y el precio, que hasta entonces rozaba el euro y medio el kilo, cayó por debajo del medio euro. Así, en julio, cuando se desembarcaron 1.500 toneladas, la cotización media fue de 1,76, y en agosto, con 2.100, bajó a 1,33.

En lo que va de año se han desembarcado en las lonjas gallegas más de seis millones de kilos de anchoa, casi la misma cantidad que en todo el 2020, hasta ahora el mejor ejercicio del quinquenio.

Con todo, la Xunta sostiene que, al igual que con la sardina, es necesario hacer un nuevo reparto del bocarte para aumentar las posibilidades de pesca de los cerqueros gallegos.