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Atuneros y conserveros miran hacia Portugal, donde se fijarán las cuotas de túnidos tropicales

efe MADRID

SOMOS MAR

OSCAR CORRAL | EFE

Comienza la cumbre de la Comisión para la Conservación del Atún Atlántico (Iccat), paralela a la reunión de la Cites, donde se decidirá si la quenlla entra entre las especies amenazadas

14 nov 2022 . Actualizado a las 04:46 h.

La Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (Iccat) comienza hoy hasta el día 21 a negociar en Vale do Lobo (sur de Portugal) la pesca de especies importantes para España como el atún rojo, los atunes tropicales o los tiburones.

Los 52 socios de la organización regional de pesca (ORP) -entre ellos la Unión Europea (UE), Estados Unidos, Brasil, Marruecos o Japón- participarán en la primera asamblea presencial de esta organización tras la pandemia. Entre las cuestiones en discusión destaca la relativa al atún rojo del Atlántico oriental y del Mediterráneo por su importancia para España -país europeo con más cuota-, pero según fuentes del sector las negociaciones más complicadas afectan a los atunes tropicales (para conservas) y a los tiburones.

La Comisión Europea (CE) negociará en nombre de los 27 países comunitarios. 

Además, la cumbre de la Iccat coincidirá en el tiempo con otra cita que afecta a la pesca: la sesión en Panamá del Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites) en la que se abordarán medidas que pueden restringir la venta del tiburón azul o quenlla, también conocida como tintorera.

Atún rojo

El atún rojo, que durante muchos años protagonizó duras negociaciones y recortes de cuotas, está actualmente en buen estado. El total admisible de capturas (TAC) actual es de 36.000 toneladas (6.100 para España). El Gobierno defiende un incremento de cuota, mientras que desde el sector, el secretario general de la patronal de armadores Cepesca, Javier Garat, ha pedido que suba el tope hasta las 50.000 toneladas, es decir un 39 %, dada su abundancia.

Garat también ha solicitado una eliminación de las restricciones al desarrollo de la industria «que limitan la capacidad de crecimiento de las granjas de engorde españolas frente a las de países terceros».

A escala nacional, hay discrepancias sobre el reparto de las cuotas entre buques y almadrabas, pues los artesanales piden más proporción de cupo mientras que otros buques sostienen que se mantenga la clave de distribución actual.

El responsable de pesquerías de WWF en España, Raúl García, ha apoyado elevar la cuota del atún rojo, pero siempre que las partes aprueben nuevas reglas de gestión que en el futuro regulen esta pesquería de forma automática y técnica y sin negociación política. Para WWF, el incremento debe beneficiar más a las flotas artesanales «que lo están pasando peor», porque, según García, un cupo extra de atún rojo permite «cubrir huecos» y que obtengan rentabilidad, en vez de dedicarse a especies con menos reservas. Como ejemplos, ha mencionado la flota gaditana del Estrecho, «desesperada» por el colapso de la pesquería del besugo (voraz) o barcos artesanales ibicencos que han obtenido ingresos con el atún rojo.

Túnidos tropicales

Las partes contratantes de la Iccat negociarán también las cuotas de atunes tropicales, usados en las conservas, como el rabil (atún claro), el patudo y el listado. España es el segundo país del mundo en la fabricación de latas de atún (solo superado por Tailandia). La flota española defiende un incremento de las cuotas, teniendo en cuenta que entre el 2019 y el 2021 se han reducido debido la aplicación de los planes de recuperación.

Sin embargo, hay divergencias entre el sector y las oenegés respecto a los FAD u objetos, dispositivos utilizados por los atuneros para favorecer la concentración de peces. Garat ha pedido que se reduzcan «al máximo» o se eliminen las vedas a los FAD porque «generan problemas socioeconómicos a las flotas de cerco», que trabajan para que esos objetos sean más «sostenibles»; por el contrario, WWF ha solicitado que se mantengan las restricciones.

Por otro lado, Cepesca ha reivindicado un acuerdo para prohibir transbordar pescado en alta mar, porque «propicia la pesca ilegal» y la «competencia desleal» con las flotas que operan legalmente.

TIBURONES

Los miembros de la Iccat abordarán medidas para mejorar la situación del marrajo y en este sentido, la Comisión Europea aboga por un sistema de control electrónico y de observadores, que apoyan la flota y las oenegés, agrupados en el Comité Consultivo de la Flota de a Larga Distancia (LDAC, en sus siglas en inglés). Sin embargo, las partes de la Iccat tendrán presente la sesión de Cites, que se celebrará en Panamá, por su propuesta para exigir un certificado que en la práctica restringiría la pesca y la venta de la tintorera, lo que afecta a la flota palangrera de superficie.

Garat, presidente de la Coalición Internacional de Asociaciones Pesqueras (ICFA, en sus siglas en inglés) ha rechazado esa clasificación por «carecer de base científica».

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