El consello regulador de las IXP del vacuno gallego reclama mejoras en la PAC y destaca la importancia de los sellos de calidad para diferenciarse en los mercados y ofrecer garantías a los consumidores
21 ene 2026 . Actualizado a las 09:26 h.El consello regulador de las IXP Ternera Gallega y Vaca Gallega-Buey Gallego, acaba de mostrar su preocupación por las repercusiones que el acuerdo de Mercosur podría tener sobre sus producciones. La entidad asegura que respalda casi al completo las reclamaciones de las agrupaciones ganaderas, pues considera que este nuevo tratado favorecerá la entrada de carne de terceros países que tiene normativas y controles de calidad, sostenibilidad y de bienestar animal mucho menos exigentes que en Europa.
«Desde las IXP reclamamos medidas efectivas y mutuas para poder competir en igualdad de condiciones y así garantizar la seguridad alimentaria, la viabilidad del sector y el futuro de nuestro medio rural», asegura Jesús González, presidente del consello regulador. El principal problema con este nuevo tratado comercial, explica este organismo, es que Mercosur va a facilitar la entrada en el mercado europeo de carne de América del Sur, «que tiene unos costes de producción más bajos, pero también con menores requisitos en cuestiones sanitarias, medioambientales o laborales», reza el comunicado oficial. Por eso considera que estas circunstancias pueden suponer una amenaza para el vacuno de carne de Galicia. Así, el consello exige a las administraciones salvaguardas y controles reales y eficientes, que eviten posibles situaciones de competencia desleal.
Desde la IXP recuerdan que las ganaderías a las que amparan se distinguen por ofrecer un producto de gran calidad y por garantizar su origen y trazabilidad en base al sistema de control y de certificación que el consello regulador aplica en todas las fases de la cadena, tanto en las explotaciones y en las industrias cárnicas como en los puntos de venta. También certifica los máximos stándares de bienestar animal. Todo ello implica que estas figuras de calidad, identificadas por sus logotipos propios y por los sellos europeos de calidad, siempre serán la mayor de las garantías para los consumidores. En este sentido, el consello regulador reclama una mayor implicación y esfuerzo de las administraciones públicas europeas, estatales y autonómicas para apoyar y defender los productos de calidad diferenciada y la transparencia del mercado.
Al mismo tiempo, la entidad entiende que la UE debe seguir apostando por la soberanía alimentaria y por la defensa del valor añadido que suponen las IXP, frente a las grandes producciones de los terceros países que forman parte de Mercosur. Estas figuras de calidad, añade, están vinculadas con una forma de producir tradicional, con pequeñas y medianas ganaderías y cebaderos de carácter familiar, que contribuyen al mantenimiento del medio rural y a su viabilidad socioeconómica y medioambiental. Actualmente, afirma, hay 8.000 explotaciones inscritas en Ternera Gallega, muchas de ellas situadas en zonas de media y alta montaña, que ayudan a fijar población en el territorio y a mantener vivo el campo gallego.
También destaca que la producción de carne de vacuno en Galicia es un producto de cercanía. «No podemos estar de acuerdo con la paradoja de que el sector ganadero reciba críticas por su impacto ambiental, y deba cumplir con las lógicas exigencias que aminoren sus emisiones, cuando, con este tratado, la Unión Europea está favoreciendo la importación de carne desde países de América del Sur, con la huella ambiental que eso supone dada su distancia geográfica», afirma el presidente de la IXP.
Por otro lado, el consello también está de acuerdo con las demanda del sector de que Europa mantenga el actual nivel de financiación para el nuevo período PAC y conserve los pilares que respaldan las ayudas directas y de desarrollo rural. «Reivindicamos una mayor estabilidad en las políticas que afectan al sector primario y una mayor simplificación de la PAC, reduciendo las excesivas exigencias burocráticas actuales que afectan negativamente a los ganaderos, así como que haya una dotación presupuestaria potente que fomente, de verdad, la incorporación de la juventud al sector primario», concluye González Vázquez.
