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Ayudas del lobo: de los 1,7 millones que se gasta la Xunta a los 4,3 que prometía el ministerio

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

GANADERÍA

MONICA IRAGO

Medio Ambiente convoca las subvenciones para prevenir los daños que ocasiona la fauna salvaje y los ganaderos critican que los precios que abona son los mismos del 2016

06 ene 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Un año más, las ayudas que la Consellería do Medio Ambiente convoca para prevenir los daños de la fauna salvaje en las explotaciones ganaderas gallegas no convencen a la Sociedade Galega de Pastos e Forraxes. Desde esta entidad recuerdan que, de haber aprobado la estrategia del lobo, Galicia dispondría ahora de 4,3 millones de euros para hacer frente a los daños que ocasiona este animal entre el ganado y ayudar a prevenir sus ataques. En cambio, la Xunta ha habilitado 1.750.000 euros, que resultan insuficientes. Sobre todo, lamenta esta entidad, porque las ayudas que ofrece para cierres o adquisición de mastines no cubren el gasto real que suponen poner en marcha estas medidas. 

«Esta convocatoria ten, exactamente, os mesmos problemas ca de hai un ano. Non cambiaron nin unha coma», se lamenta Joan Alibés, secretario de la asociación. En la orden, que ya salió publicada en el Diario Oficial de Galicia, se recogen las ayudas que permitirán a los ganaderos implementar medidas que ayuden a prevenir los ataques de la fauna salvaje. Hay 20.000 euros para los afectados por el oso, 286.000 para los del jabalí y 700.000 para los del lobo. A mayores, también se convocan las subvenciones para la instalación de vallas que eviten los ataques del cánido, dotadas con 400.000 euros. Si a ello le sumamos los 650.000 euros convocados hace unas semanas para paliar los daños que origina este animal, el presupuesto final es de 1.750.000 euros.

El problema, lamentan en Pastos e Forraxes, es que si Galicia hubiera aprobado la estrategia del lobo que presentó el Ministerio para la Transición Ecológica, dispondría ahora de 4,3 millones de euros para estos mismos fines. La comunidad también podría haber destinado fondos del Programa de Desenvolvemento Rural (PDR), «que son máis amplos, pero en vez diso segue a tirar de fondos propios», lamenta Alibés. 

Un aumento del presupuesto habría permitido, por ejemplo, mejorar los precios que pagan por la construcción de vallas que ayuden a prevenir los ataques del lobo, una de las medidas que subvenciona la consellería. «Están abonando entre 3,5 e 4 euros por metro cadrado cando a realidade é que construilos custa entre dez e quince euros por metro», sostiene. Señala, además, que estas estructuras son caras y técnicamente difíciles de mantener. Otro problema es que obliga a encerrar a los animales en espacios pequeños, «porque non podo facer un quilómetro ou quilómetro e medio de peches, porque non chegaría para nada», lamenta. También critica que las condiciones técnicas que impone la consellería a esta medida son demasiado cerradas, por lo que a veces resulta difícil justificar las intervenciones.

Pero su principal crítica es que Medio Ambiente está pagando en estas ayudas las mismas cantidades que en el año 2016, a pesar del incremento de precios que se registró solo a lo largo de este año. Por ejemplo, para comprar un mastín, otra de las medidas de prevención del lobo, se ofrecen 300 euros y otros 200 para el mantenimiento del animal. Teniendo en cuenta que estos canes hay que importarlos de otras comunidades, porque aquí no hay criadores autorizados, esas cantidades son realmente insuficientes. «Seguimos cos prezos do 2016 e perdendo 4,3 millóns de euros en subvención», critica Alibés. 

Lo mismo sucede con las ayudas para la compra de los pastores eléctricos, por los que se abona 300 euros para los de placas solares y 150 euros para los de batería. «Os prezos subiron moito este ano», asegura el secretario de la sociedad. También echa de menos que se puedan subvencionar el asesoramiento a las explotaciones, para que un experto les dictamine qué medidas son más eficaces para combatir la fauna salvaje en función de sus características, o que se apoye la formación de ganaderos y técnicos. 

Otra de sus críticas es que, una vez más, no se hace distinción entre explotaciones en intensivo y extensivo, lo que provoca que una ganadería de leche que no saca jamás sus vacas al campo tengan las mismas posibilidades de obtener estas ayudas que una de oveja en extensivo. También critica que se limite a tres el número de mastines que puede adquirir una explotación, pues en Galicia hay algunas que tienen un millar de ovejas, de las que tres perros solos no podrían cuidar. 

Un mes para solicitarlas

Según la orden publicada en el Diario Oficial de Galicia, los ganaderos afectados por los ataques de la fauna salvaje disponen a partir de ahora de un mes para poder solicitar estas subvenciones. Los afectados por el lobo podrán pedir ayudas para la adquisición y manutención de perros y para la compra de pastores eléctricos y de cierres de malla electrificada, cuya adquisición se realice después de la convocatoria de esta orden. En el caso del oso y el jabalí, la orden subvenciona solo la adquisición de pastores eléctricos, siempre y cuando esta se haga con posterioridad a la convocatoria de ayudas.

En cuanto a los beneficiarios, las del lobo están pensadas para ganaderos de ovino, bovino, caprino, porcino de raza Celta, equino y apícola incluidas en el Rexistro Xeral de Explotacións Gandeiras (Rega). En el caso de las del oso, las explotaciones apícolas deberán estar asentadas en las consideradas como zonas oseras y sus áreas de influencia. Por último, podrán recibir las del jabalí las personas que realicen la actividad agraria y aquellas que se dediquen al autoconsumo.