Unións Agrarias: «Baixar os rendementos suporá recortarlle 4.000 euros a cada viticultor»

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

AGRICULTURA

Cerca de doscientos viticultores se dieron cita en la asamblea de Unións Agrarias en Cambados
Cerca de doscientos viticultores se dieron cita en la asamblea de Unións Agrarias en Cambados Mónica Irago

Dos centenares de agricultores asistieron a la asamblea organizada por la organización agraria, que reclama que el pleno del consello regulador no debata la propuesta de rebajar el rendimiento de la uva

11 mar 2026 . Actualizado a las 09:28 h.

A las ocho y media de la tarde del pasado lunes, los alrededores de la casa de cultura de Castrelo, en Cambados, registraban una inusual afluencia de gente. Tanta, que la asamblea que Unións Agrarias iba a celebrar inicialmente en ese edificio tuvo que ser trasladada al pabellón del colegio. Cerca de doscientos viticultores se dieron cita para escuchar las explicaciones del sindicato sobre la propuesta que se planteará en el pleno del consello regulador de Rías Baixas que apuesta por reducir el rendimiento de la uva de 12.000 a 9.000 kilos en años en que las bodegas tengan mucho estocaje. Y todos respondieron con un rotundo sí cuando la organización les preguntó si contaba con su respaldo para tratar de frenar esa iniciativa.

«A todos nos baixan os quilos e a todos nos vai ao bolsillo», explicó Manuel Ángel Dopazo, responsable de Unións Agrarias en O Salnés, mientras los presentes asentían visiblemente enfadados. Porque los viticultores de esta subzona son, según esta organización agraria, los principales perjudicados por esta medida, ya que en otras subzonas, como O Rosal y O Condado, «teñen uns rendementos de seis mil ou sete mil quilos», aseguró. «O triste é que esta proposta parta do SLG e da Asociación Agraria de Galicia», añadió Roberto García, secretario general del sindicato, en referencia a las otras organizaciones agrarias con presencia en el pleno de Rías Baixas. 

En O Salnés, los viticultores tienen una media de una hectárea de terreno, lo que significa que, con la normativa actual, pueden producir 12.000 kilos de uva. Si estos se pagan a una media de dos euros, el viticultor ingresa 24.000 euros como máximo. Rebajar a 10.000 kilos esos rendimientos, sin que haya garantía alguna de que los precios medios se van a mantener, supondría restar cuatro mil euros de unas rentas «que apenas dan para que cobren o salario mínimo», añadió García. «Os rendementos de plantación son sempre máis elevados nas pequenas platacións, polos coidados e polos sistemas de produción que empregan, ca nas grandes plantacións. Unha baixada así de rendementos só afecta aos pequenos», añadió el alcalde de Cambados, Samuel Lago, que también estuvo presente en la asamblea. 

Por eso García considera que, por lo menos, la propuesta debería incluir alguna garantía de que los viticultores van a cobrar mas por la uva. «Que firmen que durante eses anos a uva se vai pagar de tal forma que eu poida seguir mantendo os 24.000 euros de renda», reclamó. Otra solución, apostó, podría ser que las bodegas bajaran los rendimientos de transformación, es decir, que produzcan menos litros de vino por cada kilo de uva. Porque, añadió, la propuesta actual puede generar otro problema, que todos los excedentes de uva acaben en el mercado negro. «Hai que comprobar o catastro e acabar con esas cartillas de uvas virtuais que permiten meter os excedentes de uva a prezo mais baixos», añadió. 

Para García, reducir los rendimientos solo llevará «a que se elabore máis viño sen etiqueta e a que se abasteza o mercado negro de uva en Rías Baixas», afirmó, Porque «sabemos que sobra uva a dous euros, porque a queren mercar a 30 céntimos», añadió. Por eso su objetivo será que la propuesta de rebajar los rendimientos ni siquiera sea debatida en el pleno de Rías Baixas. Para ello, pidió la colaboración de los viticultores presentes para, en caso de que se decida presentar, poner en marcha una serie de movilizaciones. También anunció el inicio de una recogida de firmas para mostrar el absoluto rechazo que esta iniciativa suscita entre los viticultores de O Salnés. 

En el turno de preguntas, dos personas intentaron defender la posición de las bodegas, alegando que si a ellas les iba mal también les iría  mal a los viticultores. Pero la respuesta fue unánime. «Este ano foi bo, segundo os datos da denominación, pero os viticultores cobramos menos pola uva», aseguró uno de los presentes. «As adegas non poden comprar uvas a dous euros, pero a 30 céntimos si», añadió otra. «Hai dous anos se pagou a uva a 3,7 euros e as adegas subiron o prezo do viño un 40 %. O ano pasado pagaron a 1,40 e a 1,50 e o prezo do viño non baixou nada», se lamentó un tercero. 

Tres de los nueve representantes de los viticultores en el pleno son bodegueros

Para Unións Agrarias, la propuesta que busca reducir los rendimientos de la uva en Rías Baixas no tiene sentido alguno. Primero, porque el consello regulador acaba de presentar cifras de ventas y exportaciones, que hablan de un nuevo incremento, y también porque los problemas con el precio de la uva «creáronos as adegas, cando ofreceron máis de tres euros por quilo hai anos», añadió Dopazo. Tampoco se explican como en una denominación donde los viticultores son mayoría y constituyen su base social, puede plantearse una iniciativa de estas características sin contar con su opinión. «Cremos que no pleno de Rías Baixas hai moito adegueiro disfrazado de produtor», añadió García, quien también aseguró que al menos tres de los vocales del sector viticultor son bodegueros, entre ellos, el actual presidente. 

García lamentó, primero, que la propuesta no tenga nombres ni apellidos, ni nadie haya salido a defenderla o a explicársela a los viticultores. En su opinión, esta iniciativa solo busca arreglarle la situación a «catro adegas que teñen problema de stock e que queren mercar uva barata». Porque solo así se explica que hace dos años Rías Baixas estuviera hablando de que necesitaba más viñedo, como propone el plan director, y, ahora, «que todos os que quixeron facer grandes plantación xa as fixeron, agora queremos regular a produción», lamentó. En este sentido, recordó que la grandes plantaciones tienen más formas de regular sus producciones, «porque se nun lado produzo 6.000 quilos e noutro 14.000 xa compenso». Algo que los pequeños no pueden hacer.

Unións Agrarias también explicó que las cooperativas, que pagan la uva un 30 % más cara que las bodegas y tienen que recoger todo lo que sus socios producen, «non teñen excedentes e non queren esta proposta». Y argumentó que, si en noviembre se poda para producir poco y luego viene una campaña mala, la denominación podría volver a tener problemas para abastecer a sus mercados. Por eso reclamó al consello regulador que revele quién está detrás de esta propuesta, que realice una evaluación del plan director, para comprobar si se está cumpliendo o no este documento, y que retire la propuesta de modificar los rendimientos.

«Baixo ningún concepto os viticultores van aceptar unha redución significativa de rendementos porque é unha forma de meterlle a man no seu bolsillo», aseguró. También considera que esta iniciativa es «unha reconversión encuberta, porque con estos rendemendos haberá xente que abandone». Y califica de incongruencia que «a uva que está na viña non poida ir ás adegas, pero si a virtual, a que so figura nas tarxetas. Iso é o que temos que perseguir», añadió.

Unións Agrarias no quiere que la propuesta llegue a ser debatida porque, lamenta, los viticultores de verdad, que solo cultivan uva, no tienen apenas representación en el pleno. Este está formado por nueve vocales de las bodegas, otros tantos de los viticultores y cuatro para las cooperativas. El problema es que, entre los representantes de los viticultores, hay por lo menos tres bodegueros, «entre eles o presidente do consello regulador». Además, las otras formaciones con representación en el pleno son la sque presentaron esta propuesta y otras similares, concluye.