Archivan la denuncia del hombre que bebió agua con sosa cáustica en un bar de Vigo : «Es indignante»

E. V. Pita VIGO

VIGO

Empresario que sufrió la quemadura en la garganta tras beber agua en un bar
Empresario que sufrió la quemadura en la garganta tras beber agua en un bar

Pablo González pedirá la reapertura del caso para que el juez investigue a la envasadora: «Tengo alto riesgo de cáncer de esófago, han dejado el camino abierto a que esto se repita»

10 abr 2026 . Actualizado a las 01:26 h.

El juzgado de Vigo ha archivado la denuncia que presentó un cliente por las quemaduras internas que sufrió tras consumir en un bar de Vigo un vaso de agua mineral embotellada y que contenía sosa cáustica. La jueza no halló al autor del delito, que es desconocido, y no descarta que pueda tratarse de un hecho fortuito. El afectado, Pablo González, recurrirá contra el sobreseimiento por falta de culpables porque considera que el juzgado no investigó a la embotelladora, pues él pidió interrogar sin éxito a los responsables.

«No lo entiendo, es indignante, no han investigado a fondo, ¿cómo saben que la culpa fue del local y no de la envasadora? Faltan detalles», denuncia González, empresario de profesión. Se queja de que el informe pericial no ahondó en las causas y posibles responsables.

Tras más de un año de recuperación, Pablo González debe seguir una alimentación especial: «Estoy bastante mejor, cuidando la alimentación para no tener ardores. Tengo que hacer gastroscopias cada año por el alto riesgo de padecer cáncer de esófago por haber ingerido sosa cáustica, hay que pillarlo en la fase primaria». El perjudicado lamenta que «no haya culpables, es dejar el camino abierto a que esto se repita, es indignante».

Los hechos

Los hechos hoy archivados se produjeron en abril del año pasado. El juzgado de Instrucción número 7 de Vigo, que estaba en funciones de guardia, abrió una investigación al respecto. Tanto la policía local como la nacional y el propio hospital presentaron un atestado cuando los médicos confirmaron indicios de lesiones no accidentales. Posteriormente se tomaron muestras de la botella para conocer la sustancia que se había ingerido y había causado los daños. 

El afectado se personó en la causa para reclamar por las lesiones que había sufrido y que lo mantuvieron dos semanas ingresado en el hospital. El hombre acudió en un primer momento al pac de la calle Pizarro, ya que el local de hostelería se encontraba en las inmediaciones. Los médicos lo derivaron en ambulancia al hospital Povisa, que tiene unidad de quemados. «Noté que me quemaba la boca y bebí Coca-Cola, pero no me pasaba y me mareaba, fue al baño a beber agua del grifo, noté que me estaba quemando vivo», alertó en aquel entonces Pablo González, vecino de Salvaterra de Miño.