El éxito de Barcelona Wine Week: 26.000 visitantes y un millar de compradores internacionales
AGRICULTURA
Un godello de Valdeorras, premio al maridaje Alimentos de España en el Hotel Wine Fest, que se celebró en paralelo a la feria
06 feb 2026 . Actualizado a las 15:54 h.Si algo quedó claro en esta última edición de la Barcelona Wine Week es que esta es una feria en la que las bodegas quieren estar presentes. Y a la que tiene que acudir para buscar nuevos mercados internacionales y reforzar su presencia en el exterior. Así también lo corroboran las cifras ofrecidas por la organización, que hablan de cerca de 26.000 asistentes y de un millar de compradores internacionales, lo que supone un 25 % más que en la edición anterior. La cita se consolida así como «una plataforma estratégica para la proyección global del vino español de calidad», aseguran sus organizadores. Una plataforma en la que, además, hay espacio para todas las bodegas, desde los más grandes grupos vitivinícolas a los más pequeños artesanos.
Lo dijo Pedro Ballesteros, Máster of Wine, en una de las múltiples catas y charlas que formaron parte del programa de la Barcelona Wine Week: «El vino español se hace grande cuando viaja». Y ese fue uno de los objetivos de la edición de este año. Las expectativas ya eran altas, pues en la feria participaron un total de 1.350 bodegas de 90 denominaciones de origen diferentes. Pero quedaba por comprobar si la afluencia de visitantes acompañaba a estas cifras. Así fue. Un total de 25.953 personas, el 20 % llegados desde otros países, se pasaron por el recinto de Montjuich.
Desde la organización destacan también la diversidad de las bodegas presentes, pues había desde grandes grupos vitícolas a pequeños elaboradores y productores, «reflejando la amplia variedad del tejido empresarial vitivinícola español y poniendo en valor su potencial exportador», añaden. De hecho, el 73 % de los expositores participaron bajo el paraguas de una denominación de origen, mientras que el 27 % lo hicieron a través de su marca directa. Entre todas estas bodegas había una amplia representación gallega, tanto en el espacio reservado por la Axencia Galega da Calidade Alimentaria (Agacal), donde exponían más de medio centenar de bodegas, como en los túneles del vino que organizaron los consellos reguladores, como en los espacios que reservaron directamente algunas bodegas.
El balance de la representación gallega en la feria también fue muy bueno. El túnel del vino de Valdeorras, recibió más de un centenar de visitas, explican en el consello regulador. Así, atendieron a profesionales de Bélgica, Países Bajos, Rumanía, Hungría o Noruega, pero también de Estados Unidos y Guatemala o de Japón, Malasia y hasta Nueva Zelanda. «Pudimos comprobar que nuestra marca es una marca consolidada, somos una denominación de origen apreciada y conocida por su calidad», aseguró el presidente de la denominación de origen, Marcos Prada. «Hemos comprobado que mucha gente se tomó su tiempo para venir y conocernos mejor», añadió Jorge Mazaira, director técnico del consello regulador.
Otra de las buenas noticias de esta edición es que se incrementó un 25 % la presencia de compradores internacionales invitados por la organización en colaboración con el Instituto de Comercio Exterior (ICEX). Hubo 962 profesionales procedentes de Estados Unidos, de países de Mercosur como Brasil, de Alemania, China, Países Bajos, India e Indonesia. También reunió a un millar de compradores y distribuidores nacionales del retail, la distribución especializada y el canal horeca. En total, se han generado miles de contactos de calidad y se han propiciado cerca de 13.700 reuniones de negocio, asegura la organización.
«Todo ello constata el gran salto internacional del salón para potenciar la exportación del vino español y mostrar al mundo la riqueza y singularidad de nuestros territorios vitícolas», aseguró Javier Pagés, presidente de la Barcelona Wine Week. Destacó, además, el gran número de las reuniones de negocio mantenidas entre expositores y compradores, que demuestra «el gran interés de los mercados internacionales en nuestras bodegas». En total, se estima que el impacto económico de la celebración del salón en Barcelona fue de cerca de 17 millones de euros.
Puerros al vapor y el godello de Quinta da Peza, premio al mejor maridaje
La Barcelona Wine Week no solo se celebró en el recinto ferial, sino que también hubo actividades organizadas en los bares y restaurantes de la ciudad. Como el Hotel Wine Fest de Barcelona, en el que seis hoteles icónicos de la ciudad ofrecían menús maridados con los vinos de una decena de denominaciones de origen de toda España. La idea era que presentaran menús y tapas que acompañaran a las elaboraciones vinícolas. Valdeorras fue una de esas diez denominaciones de origen que decidió participar en el certamen. Y se llevó el premio al maridaje Alimentos de España por un plato preparado para el godello Quinta da Peza por el equipo del restaurante Virens, del hotel Almanac.
Fue un jurado profesional el que se encargó de evaluar las diferentes propuestas gastronómicas de los establecimientos hoteleros que participaron en este programa. Y, en su opinión, la mejor de todas ellas era la del Hotel Almanac. En concreto, el personal del restaurante maridó puerros al vapor con crema de pimientos verdes fritos y aliño de jengibre con el Quinta da Peza Godello 2024, de la bodega del mismo nombre. La propuesta se llevó el premio por «su impecable equilibrio de contrastes, la untuosidad y mineralidad pizarrosa y notas herbáceas del godello de Valdeorras, que elevan el dulzor natural del puerro, mientras que su acidez integra perfectamente la intensidad vegetal del pimiento italiano», destacó el jurado.
El premio fue entregado el último día de la Barcelona Wine Week y, según la denominación de origen, este certamen permite poner en valor la excelencia del producto y la gastronomía española, además de que forma parte de las acciones de promoción impulsadas por Alimentos de España y de que se ha consolidado como uno de los reconocimientos clave del festival. «Fue una grata sorpresa», reconoció Marcos Prada, presidente de Valdeorras, que también considera que la experiencia fue «muy enriquecedora y mereció la pena participar porque completó el trabajo realizado en la feria».
