Más de la mitad de los municipios llevan una semana sin contagios

A Coruña es la única ciudad que sigue con la incidencia por encima de 150, y en Sanxenxo repunta la incidencia a siete días


santiago / la voz

Aunque la situación es de plena estabilidad, el comité clínico continúa haciendo un seguimiento exhaustivo de la fotografía epidemiológica de Galicia. El panel de expertos y las autoridades sanitarias volverán a reunirse hoy para, de ser necesario, hacer pequeños ajustes en los niveles de algunos concellos atendiendo a la evolución de la transmisión, que ha sido nula durante la última semana en más de la mitad de los municipios gallegos. Según los últimos datos publicados por el Sergas, hay 176 ayuntamientos que llevan siete días sin casos y 131 han completado un ciclo de contagio (14 días) sin haber registrado positivos por coronavirus.

La incidencia acumulada se mantiene en el entorno de los 75 casos por cien mil a 14 días y en los 35 a siete días y la tasa de positividad de la última semana sigue por debajo del 3 %. El último informe del Ministerio de Sanidad la sitúa en el 2,53 %. La presión asistencial continúa bajando (hay dos pacientes menos en críticos) y la ocupación es del 6,8 % en las unidades de críticos y del 3,2 % en las plantas covid, que se mantienen estables.

El rápido descenso de los indicadores epidemiológicos se ha ralentizado en los últimos días en coherencia con la llegada a una fase de meseta. Descienden los casos activos (38 menos, hasta los 2.481) y siguen en cifras estables los contagios, con 103 en las últimas 24 horas.

Hay, sin embargo, excepciones. Tres municipios (Vilardevós, Silleda y Beade) tienen incidencias acumuladas a 14 días por encima de 500 casos, aunque en el caso de Silleda hay que tener en cuenta el brote en una residencia y en el de Beade que tiene muy poca población (por debajo de 500 habitantes) lo que genera un sesgo en las tasas, porque pocos casos las hacen aumentan mucho.

Otros cuatro concellos (Cortegada, Paradela, Neda y Maside) se sitúan por encima de los 250 casos por cien mil en las últimas dos semanas y en otros 25 municipios las incidencias a 14 días están por encima de 150 casos por cien mil, incluyendo la ciudad de A Coruña, la única que supera esa tasa.

El comité está utilizando el indicador de incidencia acumulada a siete días para tomar decisiones sobre incrementos de nivel siguiendo el principio de anticipación. Hay en este momento dos municipios con tasas por encima de 250 (Beade y Cortegada) y otros diez con más de 125 casos por cien mil, lo que en proyección significa que pueden llegar a 250 de incidencia a 14 días. Entre ellos hay uno de más de 10.000 habitantes, Sanxenxo, que ha tenido 33 casos en los últimos 14 días, de los que 23 se han notificado en los últimos siete.

La estabilidad es la tónica, pero el comité está preocupado por la variante británica, presente en cuatro de cada cinco positivos, mucho más contagiosa, con lo que tiende a generar brotes explosivos y que además tarda más en eliminarse. De hecho, ya se ha planteado la posibilidad de monitorizar la carga viral de los pacientes a los diez días para comprobar que han perdido capacidad de contagio antes de darles el alta, aunque los protocolos de aislamiento deben ser consensuados entre comunidades para que sean realmente efectivos.

Lo explica Tato Vázquez Lima, uno de los expertos que asesora a la Xunta en la pandemia, que también pone el acento en la necesidad de controlar la ventilación en los espacios interiores utilizando por ejemplo medidores de dióxido de carbono.

El comité clínico no flexibilizará por ahora las restricciones por temor a una «nefasta» cuarta ola

El doctor Manuel Vázquez Lima ha advertido de que una cuarta ola de la pandemia sería «nefasta» para los ámbitos sanitario y económico, por lo que ha apelado a la precaución «extrema» de la ciudadanía. El experto ha señalado que la situación epidemiológica es «bastante aceptable», pero ha llamado a la población a «respetar al máximo las medidas». Aunque ha reconocido que se puede permitir «una cierta apertura», ha incidido en la necesidad de «aprender del pasado» y «mirar lo que está aconteciendo en otros países de Europa», como Francia, donde se ha cerrado el área de París.

El también presidente de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias ha pedido prudencia para evitar otra cuarta ola que sería «nefasta» sanitaria y económicamente y ha afirmado que el nivel de interacción social puede influir en una nueva curva de contagios. Así las cosas, ha recalcado que la «mayor preocupación» es evitar «una situación como la de después de Navidades». Por ello, ha recordado que, para adoptar medidas en zonas concretas, el comité clínico analiza la incidencia a siete días, que representa un «indicador precoz» de la evolución de la pandemia, y la afluencia en los servicios de Urgencias, que son los primeros que se saturan. Además, ha subrayado la importancia de la detección de casos mediante cribados y de que los pacientes contagiados respeten el aislamiento para romper la cadena de transmisión.

En todo caso, este facultativo ha descartado que se vaya a acometer una nueva flexibilización de las restricciones de cara a Semana Santa, cuando la situación se mantendrá «como está ahora mismo» y se realizará «un control exhaustivo» de los resultados de los cribados. A este respecto, ha augurado que se podrá alcanzar una nueva relajación de las medidas «cuando el porcentaje de vacunación sea más elevado», ya que una cuarta ola de la pandemia similar a la tercera tendría un resultado «catastrófico» y la «fatiga acumulada» podría afectar a los profesionales y a la salud mental de la ciudadanía.

A Coruña, más afectada por la variante británica y la movilidad de población

En relación a la mayor incidencia de la pandemia en A Coruña, ha achacado esta situación a la mayor concentración y movilidad de la población en la zona, al hecho de que la variante británica esté más presente en la misma. También ha recordado que el área de la urbe herculina presentaba un mayor número de casos antes de la tercera ola, lo que facilitó la transmisión del virus. 

De cara al futuro, el facultativo ha augurado que podrá ser habitual el uso de mascarillas para prevenir contagios de enfermedades similares, tal y como se realiza en países del sudeste asiático. Adicionalmente, ha avanzado que será preciso «dar un empujón» a la atención a otras patología y ha advertido de que la única manera de dar un «impulso» a la sanidad es a través de un aumento de la inversión.

El Chuac espera un repunte del covid-19 en A Coruña antes de Semana Santa

En el área sanitaria siguen detectándose entre 425 y 450 casos nuevos semanalmente

R. Domínguez

Si las previsiones de los especialistas que siguen día a día los pasos del covid se cumplen, la pandemia empezará a repuntar ligeramente antes incluso de Semana Santa en el área sanitaria de A Coruña y Cee.

Desde el 31 de enero, cuando se alcanzó el pico de la última ola con 6.020 casos activos, la curva ha ido descendiendo, aunque el ritmo se ha ralentizado de forma notable. Dado el elevado número de afectados del área, la más castigada de Galicia y que llegó a concentrar más del 40 % de los pacientes de toda la comunidad, primero lo hizo de forma más o menos rápida, pero la caída ha ido enlenteciéndose a medida que las altas médicas iban a menos y no disminuía en la misma proporción la aparición de nuevos contagios.

Ayer mismo las infecciones activas bajaron en 39 y se situaron en 959, una cifra muy similar a la registrada el 30 de diciembre. Sin embargo, en el Chuac manejan ya indicadores «sutiles» que apuntan a que esta misma semana podría comenzar un discreto incremento. De confirmarse, complicaría la situación de cara a afrontar las consecuencias que puedan derivarse de un período vacacional en el que, con toda probabilidad, aumentarán la movilidad poblacional y las interacciones sociales.

«El problema es meterte en Semana Santa ya acelerando», describe gráficamente Ignacio Ramil, internista del Chuac, que recuerda que el área coruñesa se encuentra en la actualidad en una situación «valle» tras cuatro semanas con una incidencia de entre 425 y 450 casos nuevos. Aunque en los últimos siete días los datos fueron un poco mejores, también se realizaron menos PCR al coincidir el festivo de San José justo antes del fin de semana. Así, los últimos balances diarios reflejaban 34 y 29 contagios, frente a una media semanal por encima de 50.

«Tenemos entre 50 y 70 casos nuevos al día, lo que significa de 35 a 40 ingresos a la semana en planta, y el índice reproductivo básico [indicador que refleja cuántos contagios se producen por cada nuevo positivo] lleva subiendo desde el 24 de febrero, no de forma muy vertical, pero aumenta», recalca el experto.

Esta situación se da en un momento en que la presión hospitalaria está prácticamente estancada. Con ligeras fluctuaciones, los enfermos ingresados rondan el centenar, una veintena de ellos todavía en las ucis.

Con esta situación de base, ahora prevén un aumento que «esperemos que sea moderado, pero estamos en una etapa de incertidumbre: dependerá de cómo se comporte la gente, de los aforos, del control de la movilidad...», añade Ramil.

Cepa británica, baja inmunidad

Con el ejemplo de lo sucedido en Navidad, el internista insiste en que la Semana Santa «puede ser peligrosa si vamos hacia ella en crecimiento, porque sabemos que en dos o tres semanas pueden multiplicarse los casos y llegar a niveles altos, y entonces habrá problemas».

Por ello, los profesionales sanitarios siguen llamando a la prudencia. Lo hacen aún teniendo en cuenta que se trata de festividades diferentes y, en teoría, Jueves y Viernes Santo no son fechas de tantas reuniones familiares como las navideñas. «Pueden no ser fiestas tan propagadoras, pero hay otros aspectos de incertidumbre a tener en cuenta -añade-: no sabemos cómo se va a comportar la variante británica, que es la predominante, sin restricciones de por medio y además el porcentaje de inmunidad es muy escaso, casi nulo, entre personas de 50 a 80 años, un colectivo que aún no está vacunado y es de riesgo para volver a acabar en el hospital si se produce un repunte significativo».«Lo prudente es esperar siete días más antes de decidir sobre las medidas»

La radiografía diaria del covid-19 reflejaba ayer, por primera vez desde hace semanas, que el mayor número de contagios diarios no se producía en A Coruña, sino en Vigo, y que el índice de positividad por PCR, un 2,3 %, se mantiene prácticamente a la mitad del umbral que marca la OMS para comenzar a dar por controlada la pandemia. Sin embargo, desde el ámbito sanitario prefieren no echar las campanas al vuelo y se mantienen a la expectativa de lo que ocurra en los próximos días, máxime cuando en el área sanitaria coruñesa todavía salen a la luz prácticamente uno de cada tres positivos detectados en Galicia, pertenecen el 35,3 % de los enfermos hospitalizados y casi el 41 % de los ingresados en uci.

Así, en una especie de calma tensa, permanecen en el hospital a la espera de la reunión, hoy mismo, del comité clínico de Sanidade para analizar la evolución por áreas y municipios y, si corresponde, adoptar medidas sobre las restricciones ahora vigentes.

«Es una decisión difícil porque influyen muchos factores, pero desde el punto de vista de la salud lo normal sería no tocar nada y esperar a ver cómo va esta semana para decidir; no creo que sea prudente tomar una decisión ya, desde el punto de vista sanitario esperar es lo prudente», señalaba ayer Ignacio Ramil.

La precaución a la hora de relajar las restricciones de movilidad e interacción social se revela si cabe aún más importante, a ojos de los especialistas, si se tiene en cuenta que cualquier cambio en cuanto, por ejemplo, a reuniones de no convivientes, puede multiplicar su impacto en períodos vacacionales.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Más de la mitad de los municipios llevan una semana sin contagios