Beber para olvidar y olvidarse de beber

Victoria Toro

SOCIEDAD

EE.UU. se convirtió el año pasado en el segundo mayor consumidor mundial de vino, con 2.700 millones de litros, solo por detrás de la imbatible Francia

09 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Al mismo tiempo que en la Unión Europea se registra un descenso en el consumo de vino, en algunas zonas del mundo, como Estados Unidos, ese consumo no hace más que crecer. En el 2008, Estados Unidos fue el segundo mayor consumidor mundial de zumo de uva fermentado, por detrás de la imbatible Francia, según los datos que acaba de hacer públicos la Organización Internacional de la Viña y el Vino. Mientras que el país norteamericano consumió 2.700 millones de litros, los franceses apuraron 3.100 millones de litros.

Este organismo asegura que la crisis económica ha afectado gravemente al sector vinícola. La producción de vino de la UE de los 15 fue en el 2008 de 14.760 millones de litros, casi 400 millones menos que el año anterior. Aunque si miramos a la producción de la UE de los 27, la cosas mejoran algo, ya que el descenso fue de solo 250 millones de litros.

El consumo también ha caído en casi todos los países europeos. Y en el que la bajada ha sido mayor es España. Si en el 2007 se bebieron en nuestro país más de 1.300 millones de litros, en el 2008 las cifras apuntan que se consumieron 48 millones de litros menos.

Los Estados de la UE que registraron un ligero crecimiento en el consumo de caldos de uva fueron Holanda, Suecia, Noruega y la República Checa. En el resto del mundo parece que a algunos la crisis les ha hecho beber más y a otros, como ha ocurrido en Europa, los ha alejado de la botella. Mientras que en países latinoamericanos como Argentina o Chile baja el consumo, en otros, como Brasil, aumenta.

Pero en los que el crecimiento ha sido claramente mayor son Estados Unidos, Australia, Canadá y Sudáfrica. Ese consumo exterior ha tenido una repercusión muy positiva para España. En el 2008, se situó a la cabeza, junto Italia, de las exportaciones mundiales de vino.

El año pasado, España vendió al extranjero 1.650 millones de litros, lo que supone el 19% de todo el mercado mundial (y solo 70 millones de litros menos que Italia).

Durante muchos años Europa fue prácticamente el único productor mundial de caldos embotellados. Pero eso empezó a cambiar hace unos años. Cada vez más países fueron incorporándose al cultivo de la viña y a la producción de vinos para exportación.

Las botellas de Chile, Argentina, Sudáfrica, Nueva Zelanda o California fueron abriéndose paso incluso en los mercados más exigentes. Y eso no ha hecho más que crecer. Tanto que en el 2008 esos mercados vinícolas emergentes han supuesto el 30% de todas las exportaciones internacionales de vinos. Y por lo que dicen los expertos, en un futuro muy próximo también se empezará a hablar de los vinos de Brasil.