Colegios concertados de Santiago abren sus instalaciones a nuevos usos públicos
SANTIAGO
La Salle acoge desde septiembre el teatro Compostela y Compañía de María alberga una escuela infantil y contará con una residencia universitaria
25 ene 2026 . Actualizado a las 19:44 h.En un contexto de reducción de matrícula en infantil y primaria en los últimos años en Santiago, colegios concertados de la ciudad vinculados a instituciones religiosas abren sus instalaciones a nuevos usos públicos que dan vida a espacios sin utilización en unos casos y revitalizan equipamientos en otros. La Salle y Compañía de María son dos buenos ejemplos.
El colegio La Salle hace ya años que inició esa apertura. En el año 2000 el centro y el Concello de Santiago acordaban la construcción de un párking en San Roque bajo su patio escolar que empezaria a funcionar en mayo del 2003, así como una dársena de autobuses de uso público. En sus amplias instalaciones, La Salle dispone además de un hotel, y en el año 2012 en instalaciones anexas al colegio abría la escuela infantil Agasalle.
El último ejemplo es el teatro Compostela, que supuso la profesionalización de ese espacio para acoger actuaciones de primer nivel, como la que ofrece hoy a las 19 horas Salva Reina. Detrás del proyecto están Eugenio Álvarez, Álvaro Tomé y Juan Pablo Quintela. Este último, al frente de la productora Pares o Nones, explica como se gestó este uso público por un período de diez años, prorrogables: «Es algo que se está haciendo por toda España. Nosotros ya hacíamos ahí actuaciones con nuestra promotora, y en teatros similares por todo el país, y teníamos la ilusión de meternos en este proyecto, así lo hicimos tres socios y amigos», dice Quintela.
Lo plantearon a la dirección del centro educativo y hubo acuerdo: la iniciativa pasaba por reconvertir lo que funcionaba como salón de actos del colegio en un teatro profesional, para lo que se afrontaron unos trabajos que supusieron una inversión próxima a los 100.000 euros.
Como productora, Pablo Quintela señala que tienen la ventaja de tener un teatro seguro cuando organizan, por ejemplo, giras de cómicos, musicales, espectáculos infantiles por Galicia: «Teniendo ya cerrado este escenario, a partir de aquí planificamos fines de semana completos de artistas en gira». Por su parte, indica que La Salle dispone así de un espacio en perfecto estado, con un equipamiento del que antes carecía, en el que también pueden seguir realizando actividades del centro, como funciones de fin de curso o festivales. Lo mismo sucede con el aparcamiento, con descuentos para la comunidad educativa.
Ana Besada: «Cubrimos la necesidad de espacio del proyecto Antares»
La religiosa Ana Besada es la directora titular del colegio Compañía de María, que imparte formación desde infantil hasta bachillerato. Desde el curso pasado sus instalaciones acogen también la escuela infantil Rubido Romero, del proyecto Antares, antes ubicadas en la parroquia de San Fernando, en El Ensanche, que precisó esos locales para otras cuestiones: «Se pusieron en contacto conmigo desde la Iglesia, para saber si tendríamos espacio para acogerla. Era algo nuevo para nosotras y por dar respuesta en aquel momento a esa necesidad, están aquí ahora compartiendo espacio con nosotras». Señala que, además de optimizar recursos, se trata de trabajar en red con otros proyectos, y mantienen una buena colaboración en el día a día.
Y si esta nueva área está ya en pleno funcionamiento, las instalaciones del colegio ubicado en Virxe da Cerca incorporarán en el futuro un nuevo servicio, una residencia universitaria. Ana Besada recuerda que el centro había dispuesto ya de esa opción, hasta que hace algo más de una década dejó de funcionar: «La residencia ira en ese edificio, que en este momento está vacío, y que ahora intentamos que sea gestionado por otra entidad». Explica que de momento no hay fecha para la puesta en marcha de la residencia, cuyas obras de acondicionamiento llegaron a comenzar pero que no están en actividad hoy.
Estas nuevas utilidades públicas coinciden con las que también hace la propia Iglesia de sus bienes en desuso, en la mayoría de casos con cesiones a Cáritas: «Yo creo que la Iglesia siempre debería estar al servicio de la sociedad. Y cuando aparece alguna demanda, es bonito colaborar, son momentos sociales en los que hay que dar respuesta». En esa línea, comenta que también instituciones religiosas ceden espacios en Santiago para la acogida de personas que llegan de fuera, «siempre a través de Cáritas».