A medianoche los más impacientes ya pudieron hacerse con su consola.
22 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.La última consola de tercera generación ya ha llegado a España Tras las salidas al mercado de la Xbox 360 (en las navidades del 2005) y la Nintendo Wii (hace tres meses y medio), ahora le toca el turno a la Playstation 3. Se trata de una máquina potente y cara -cuesta 600 euros- que quiere parecerse a un pecé y supone una apuesta empresarial arriesgada para Sony, que ha invertido mucho tiempo y dinero en su desarrollo. La PS3 tiene el listón muy alto. La compañía japonesa pretende que su nueva criatura suceda a la Playstation 2 como reina del entretenimiento electrónico. Y que su mandato dure unos diez años. Viene equipada con un reproductor Blu-ray, una de las tecnologías que aspira a suceder al DVD actual, y es capaz de ofrecer imágenes de alta definición (si se tiene un televisor apropiado). También permite conectarse a Internet sin cables (wifi) y reproducir archivos multimedia. Sirve como mp3 y como vídeo. La versión europea incluye un disco duro de 60 gigas para poder descargarse juegos y otros contenidos de la web. A España y Portugal han llegado unas 120.000 unidades del millón destinadas al conjunto de Europa. Es una cantidad importante que deja claro que el mercado ibérico es una plaza fuerte para Sony. Hasta la reciente y fulgurante incursión de la Wii, España ha sido considerado siempre territorio Playstation. ¿Seguirá siéndolo? La PS3 lo tendrá difícil para conquistar el mercado español a corto plazo. Es una máquina muy potente, que ofrece gráficos hiperrealistas y muchas posibilidades para que los juegos rindan de forma admirable, pero resulta muy cara. Además, la versión europea tiene de salida menos compatibilidad con los juegos de PS2 que la americana o la japonesa. De cualquier manera, la partida inicial de consolas se agotará en pocas horas. Hay miles de reservas comprometidas. Es una vieja estrategia del sector, que tiene pánico a que las tiendas muestren estanterias llenas. En muchos establecimientos comerciales el stock se agotó anoche. No pocas tiendas abrieron a medianoche para satisfacer las ansias de los más impacientes por probar la consola. También abrieron sus puertas las sucursales de Banesto. El banco aprovechó el tirón popular de la Play para vender la máquina a precio reducido a aquéllos que domiciliasen su nómina y suscribieran un contrato de permanencia durante 25 meses.