Trèves negocia un ERE a la espera de más carga de trabajo

Nieves D. Amil
nieves d. amil PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Una asamblea de trabajadores decidirá el sábado si admite la última propuesta de la multinacional

12 feb 2014 . Actualizado a las 13:41 h.

Trèves vuelve a sentarse en la mesa de la Inspección de Trabajo para negociar su cuarto expediente de regulación de empleo en los últimos siete años. Tras varios intentos fallidos con la empresa, tiene que ser un mediador quién intente destensar la cuerda por ambos lados.

La auxiliar de Citroën más grande de la comarca planteó inicialmente una regulación temporal de 56 días para toda su plantilla, pero el comité de empresa de la fábrica de O Campiño no está dispuesto a aceptar tantos días de paro.

Durante las negociaciones, la multinacional francesa bajó la oferta a 47 días y los trabajadores están dispuestos a aceptar en torno a 30. A última hora de ayer lograron un acuerdo de 40 días de ERE para el 2014. Sin embargo, las mayores diferencias radican en las condiciones salariales. Trèves está dispuesta a ofrecer un 76,5 % del salario, un 95 % de las pagas y el 100 % de las vacaciones, pero los representantes de los trabajadores no pasan por ello. El presidente del comité de empresa, David Couñago, considera que el planteamiento inicial está lejos de la realidad laboral, especialmente cuando Citroën solo prevé para su plantilla una regulación suspensiva de 20 días por la inestabilidad del mercado. Tras la reunión de ayer en la Inspección de Trabajo, la empresa ofrece el 80 % de complemento salarial durante los primeros 35 días de ERE y en los 5 restantes bajar al 76,5 %. Una asamblea que se celebrará el próximo sábado será la que decida si aceptan o no está oferta de la empresa. En la negociaición estuvo presente el comité de empresa en pleno, el director de la fábrica de O Campiño, responsables de recursos Humanos y de la multinacional.

Trabajo para Citroën

La planta de Trèves en O Campiño fabrica para el nuevo modelo del C4 Picasso los suelos, asientos en las líneas 2 y 3 y los insonorizantes del vehículo, lo que para la plantilla es carga de trabajo suficiente para todo el año. El comité asegura que la empresa reconoce un excedente de personal de unas 20 personas. La fábrica de O Campiño está pendiente de si a corto plazo asume la elaboración de los cabezales, que hasta ahora se producen en la planta de Girona. Es una inversión de 400.000 euros que trasladaría el carrusel donde se elaboran las piezas a Marruecos o a Pontevedra, según explicaron desde el comité de empresa. «Que veñan para aquí suporía manter máis de dez postos de traballo. O lóxico é que se son para o C4 Picasso sexa aquí onde se fagan», explica David Couñago, que ayer volvía a la Inspección de Trabajo para concretar los flecos que quedan pendientes en el cuarto ERE de la auxiliar.