Reclaman a la Xunta que se implique en la recta final de la lucha por los cefalopoderos

Marcos Gago Otero
marcos gago MARÍN / LA VOZ

PONTEVEDRA

La flota de Mauritania sospecha que la UE quiere ratificar su exclusión el día 19

24 ene 2013 . Actualizado a las 06:54 h.

«Eu vouno a dicir moi claro: o europeo ou vai presionado á comisión mixta en febreiro ou sóltanos fóra do acordo». Así de contundente se expresó ayer el sindicalista de la CIG Xabier Aboi al explicar ante los afectados de Mauritania el resultado de la votación interna de la Unión el pasado lunes. Los días 19 y 20 de febrero serán vitales. En esas fechas se reúne la comisión mixta de la UE con Mauritania y ahí se revisará la validez de un acuerdo pesquero que entró en vigor en agosto y del que, por ahora, apenas se ha beneficiado algún barco. Los afectados recuerdan que este convenio fue una negociación ruinosa porque la UE pagará, o pagó ya -el lunes el representante de la Comisión se negó a aclarar el punto a los eurodiputados-, 70 millones de euros por derechos de pesca que no se usan.

Aboi resaltó que la intervención de Feijoo como presidente de la Xunta y como peso pesado del PP es urgente para lograr que España haga la presión necesaria para salvar la flota. También lanzó un guiño a las empresas. «Os armadores teñen que ir a falar co PP porque o Goberno español ten que ablandar as cousas ou senón todo está perdido», precisó Aboi. Los marineros intentarán que Feijoo reciba a una delegación en los próximos día. También se anunció una manifestación en Marín el día 15 para mantener el interés de la opinión pública sobre su caso.

Hay una última baza de peso que juega a favor de los cefalopoderos gallegos a la hora de reformular el convenio. Los barcos pelágicos que descargan en Canarias y los holandeses se han negado a ir a faenar a Mauritania, aunque sí se les recoge en el actual convenio, alegando que los requisitos exigidos son inasumibles. Esta autoexclusión de los pelágicos es la razón de que el convenio actual sea inútil.

El portavoz de la asamblea teme que si la UE logra resolver este tema y los cefalopoderos se quedan solos en la lucha por cambiar el acuerdo, entonces se pierda la última oportunidad de lograr su objetivo. De ahí, su interés por que la Xunta y España reaccionen y ya con firmeza.