Honda da con la tecla del escúter

MOTOR ON

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Enfrentamos la Honda SH125i con la PCX125 DX, dos de las motos más vendidas en España. Rueda alta contra rueda baja, baúl inteligente frente a espacio bajo el asiento, agilidad de marcha versus máxima autonomía. Para moverse por la ciudad como ejecutivos o quitarse de golpe veinte años de encima.

19 may 2026 . Actualizado a las 22:30 h.

Todo el mundo debería tener un escúter en su garaje: es el vehículo perfecto para la moverse por la ciudad incluso cuando llueve, si vamos bien equipados. En este segmento de motos, las marcas japonesas resisten la presión de los fabricantes chinos (SYM, Zontes, QJMotor) y de Taiwán (Kymco). Los dos modelos más vendidos el año pasado fueron la Yamaha NMAX125 y la Honda PCX125, y ambas repiten posición en el ránking acumulado del 2026 hasta finales de abril. Honda tiene también en el top ten la Forza 125 y la SH125, conocida popularmente como Scoopy y ya con 35 años de historia a sus espaldas. Es una de las motos más apreciadas en Europa, aunque en los últimos tiempos ha cedido protagonismo frente a la más compacta y moderna PCX. La cilindrada es la misma, pero el enfoque es completamente diferente, y cada una tiene un público potencial, así que hemos puesto a prueba las nuevas versiones para ver sus respectivas virtudes.

Si algo caracteriza a la Honda SH125i Smart Top Box, que es como se denomina ahora este escúter, es su rueda alta (monta llanta de 16 pulgadas delante y detrás), que aporta mayor seguridad en curva y, tradicionalmente, también una mejor capacidad para filtrar las irregularidades del asfalto urbano. La posición es muy erguida, con una zona del escudo vertical que impide estirar los pies. Sin embargo, cubre bastante bien la zona inferior del tronco y si le añadimos la pantalla alta opcional (188 euros) tendremos un vehículo muy práctico para ciudad, incluso con climatología adversa. Por algo es una de las motos favoritas para desplazarse al trabajo.

Los principales cambios de este año son un nuevo frontal, donde las luces led y los intermitentes se han reubicado para darle un aire más fresco; y la pantalla TFT en color de 4,2 pulgadas y con conexión Honda RoadSync (permite acceder fácilmente a llamadas, mensajes, música y navegación mientras conduces). También hay una nueva guantera con toma USB-C para cargar el móvil y se ha retocado el material del asiento para que sea más cómodo en trayectos largos.

Debajo del asiento hay capacidad para 28 litros, pero el hueco puede no ser suficiente para algunos cascos integrales. Por eso, la Scoopy cuenta también de serie con un cofre o top box inteligente, ya que está integrado con el cierre centralizado: basta con llevar el mando en el bolsillo para poder acceder a su interior.

En marcha, este escúter es muy solvente en su territorio natural, el urbano, con un motor de 13 caballos para solo 138 kilos (más piloto) en orden de marcha. La respuesta al puño es rápida y la frenada con ABS de doble canal aporta confianza en mojado. Consume 2,2 litros a los cien, y con el depósito lleno podemos superar los 300 kilómetros de autonomía. Su precio es de 4.190 euros y está disponible en siete colores, entre ellos uno exclusivo denominado Vetro (vidrio en italiano): los paneles del carenado son semitransparentes de color azul, sin pintar; han sido fabricados con un proceso que reduce las emisiones de CO2 en un 9,5 % frente al sistema de producción estándar.

PCX125, MÁS JUVENIL

La enemiga de la SH125i está en casa. La Honda PCX125 tiene un diseño más moderno o juvenil y algunas características muy interesantes. Por ejemplo, la suspensión trasera de la versión DX incorpora amortiguadores con depósito separado, y, aunque parezca que es algo innecesario en una moto que solo va a pisar el asfalto, se nota cuando pasamos por encima de un bache o un badén. El baúl tiene 30,4 litros de capacidad y sí entra un casco integral, y dispone asimismo de guantera con conector USB-C. La pantalla digital es de 5 pulgadas y se controla mediante un interruptor de palanca de cuatro direcciones retroiluminado situado en el manillar izquierdo. Y el sistema de arranque es también por llave inteligente, que permite asimismo la apertura del asiento y del depósito de combustible, además del Smart Top Box, que en este caso es opcional (635 euros).

El motor del PCX125 está un poco menos aprovechado (12,5 caballos) que el de su hermana de rueda alta y, a pesar de que es un poco más ligera, se muestra más perezoso al iniciar la marcha. También pierde en velocidad máxima, aunque la verdad es que ambas motos se mueven en una horquilla de 100-110 kilómetros por hora de marcador (la cifra oficial en ambas es 98 km/h) y cuesta arriba se quedan cortas.

Esta PCX tiene un depósito más grande (8,1 litros) y podemos recorrer hasta 385 kilómetros, una cifra extraordinaria. La altura del asiento, de solo 763 mm, la hace apta para todas las tallas, y, a pesar de no contar con una pantalla, la cúpula oscurecida hace bien su trabajo desde las rodillas hasta la zona del cuello. Podemos llevar los pies un poco más desahogados —no estirados, por supuesto— y en general es una moto muy silenciosa y de conducción agradable. Monta llanta de 14 pulgadas delante y 13 detrás, cuidado en las rotondas.

El precio de la versión estándar es de 3.499 euros (con pantalla LCD sin conectividad y con amortiguadores traseros tradicionales). Sin embargo, hasta el 31 de este mes tiene un descuento de 300 euros y, además, contratando Honda Plus incluye seis años de garantía, uno de conexión GPRS a Honda Mapit (geolocalización de la moto por satélite en tiempo real, alertas antirrobo por movimiento y registro de trayectos a través de una app) y matriculación gratuita. La PCX125 DX cuesta 3.810 euros. Para los frioleros, el pack invierno (455 euros) añade puños calefactables y pantalla alta, aunque esta última desvirtúa un poco el concepto desenfadado y de libertad de este modelo.