Originalmente no tenía faro ni suspensión trasera. Casi hay que ser una especie de malabarista para conseguir cambiar de marcha aunque para Ramón, su actual dueño, no tiene ningún secreto
Originalmente no tenía faro ni suspensión trasera. Casi hay que ser una especie de malabarista para conseguir cambiar de marcha aunque para Ramón, su actual dueño, no tiene ningún secreto

Las peripecias de una belga en Buño

Matriculada con el número 3.033 y con la C de Coruña, esta motocicleta de la marca FN, construida en Bélgica en 1928, llegó a Galicia un año después y estuvo más de 50 años recorriendo incansable la costa noroeste coruñesa, primero como moto del cura de Buño y después como vehículo de correos. Hoy, con 90 años recién cumplidos por fin descansa cerca de carballo, ya restaurada, bajo la atenta mirada de su conservador, Ramón, un apasionado de las motos antiguas

Originalmente no tenía faro ni suspensión trasera. Casi hay que ser una especie de malabarista para conseguir cambiar de marcha aunque para Ramón, su actual dueño, no tiene ningún secreto

Las peripecias de una belga en Buño

Matriculada con el número 3.033 y con la C de Coruña, esta motocicleta de la marca FN (abreviatura de Fabrique Nationale), construida en Bélgica en 1928, llegó a Galicia un año después y estuvo más de 50 años recorriendo incansable la costa noroeste coruñesa, primero como moto del cura de Buño y después como vehículo de correos. Hoy, con 90 años recién cumplidos por fin descansa cerca de carballo, ya restaurada, bajo la atenta mirada de su conservador, Ramón, un apasionado de las motos antiguas.

Originalmente no tenía faro ni suspensión trasera. Casi hay que ser una especie de malabarista para conseguir cambiar de marcha aunque para Ramón, su actual dueño, no tiene ningún secreto

Las peripecias de una belga en Buño

Matriculada con el número 3.033 y con la C de Coruña, esta motocicleta de la marca FN (abreviatura de Fabrique Nationale), construida en Bélgica en 1928, Llegó a Galicia un año después y estuvo más de 50 años recorriendo incansable la costa noroeste coruñesa, primero como moto del cura de Buño y después como vehículo de correos. Hoy, con 90 años recién cumplidos por fin descansa cerca de carballo, ya restaurada, bajo la atenta mirada de su conservador, Ramón, un apasionado de las motos antiguas.

Originalmente no tenía faro ni suspensión trasera. Casi hay que ser una especie de malabarista para conseguir cambiar de marcha aunque para Ramón, su actual dueño, no tiene ningún secreto

Triumph Tiger 1200: salto cualitativo

La nueva Triumph Tiger 1200, con 141 caballos, suspensiones electrónicas y el equipamiento más completo que se puede llevar hoy en día sobre dos ruedas, Es la moto total. hemos tenido ocasión de probar la versión XCA, el tope de gama.

Originalmente no tenía faro ni suspensión trasera. Casi hay que ser una especie de malabarista para conseguir cambiar de marcha aunque para Ramón, su actual dueño, no tiene ningún secreto

Motos antiguas

En la ruta turística participaron más de medio centenar de máquinas