Milagros Merino, neurofisióloga: «La falta de sueño mata a medio y largo plazo»

Lucía Cancela
Lucía Cancela LA VOZ DE LA SALUD

VIDA SALUDABLE

Milagros Merino es la presidenta de la Sociedad Española del Sueño.
Milagros Merino es la presidenta de la Sociedad Española del Sueño.

La presidenta de la Sociedad Española del Sueño explica la importancia del descanso, el origen del sonambulismo y cómo se ven los trastornos del sueño en niños

21 nov 2022 . Actualizado a las 13:00 h.

No hace falta ningún estudio científico para saber que no dormir pasa factura. Vivirlo en primera persona es la mejor prueba para confirmarlo. El sueño se involucra en un amplio abanico de procesos fisiológicos, como la consolidación de la memoria, el control de la respuesta inmune, la regulación hormonal o el procesamiento emocional, entre otras. Una larga lista que se ve aminorada en las noches que no pegamos ojo. Si bien es cierto que los cambios esporádicos en el descanso pueden ser normales, no deben caer en la asiduidad. Hablamos con Milagros Merino, presidenta de la Sociedad Española del Sueño, acerca de este mal de muchos. La doctora es coordinadora de la Unidad de Trastornos Neurológicos de Sueño en el Hospital Infantil la Paz, responsable del programa de Medicina del Sueño en el Ruber Internacional de Madrid y es considerada una referente internacional en el campo. 

Más de 12 millones de personas en España se despiertan con la sensación de no haber descansado, como si un camión les hubiese pasado por encima. El sueño se sostiene sobre tres pilares: la duración, la continuidad y la profundidad. Y cuando alguno de estos no se cumple, empiezan los problemas. 

—¿Por qué es tan importante el sueño?

—Durante siglos, el sueño se ha considerado un equivalente a morir. Como si fuese una pequeña muerte, una desconexión, una inactividad o pérdida de tiempo. Pero desde hace algo menos de cien años se le está dando más importancia clínica porque se sabe que la gente que no duerme no solo está cansada y tiene fallos, sino que esta falta mata a medio y largo plazo. Hay problemas cardiovasculares, endocrinos, inmunitarios y psiquiátricos. Es decir, en la gente que no duerme se ha visto que no es un tema banal, no es algo como no tener arrugas, sino que se va la vida en ello. 

—¿Existe consenso respecto a las horas que hay que dormir? 

—La Academia Americana de Medicina del Sueño aconseja, en adultos, dormir entre 7 y 9 horas. Pero luego hay diferencias individuales. Es decir, es cierto que hay individuos que duermen poco, están bien durante el día, y por ello no es un trastorno del sueño. Y otros que duermen mucho, y siguen estando estupendos. El problema llega cuando hay consecuencias en el día, y por lo tanto su problema se considera un trastorno. También depende de la edad. Ahora hablamos de adultos, pero los ancianos quizás necesiten un poco menos, y los niños, muchísimo más. O sea, que hay que relativizar todo. En cuanto a consenso, se sabe que cuando se duerme menos de seis horas, y se manifiesta una falta de descanso, se producen importantes consecuencias en la salud. Pero insisto en que puede haber mucha gente a la que no le suponga un problema. Severo Ochoa dormía menos de 6 horas y ganó un Nobel, muriendo bien mayor. 

—¿Qué significa dormir bien? Sabemos que no solo importan las horas, sino la calidad del sueño. 

—Si nos despertamos con sensación de estar despejados y con energía, se supone que el sueño ha sido reparador. Cuando nos levantamos cansados, o con dolor de cabeza y con ganas de meternos otra vez en la cama, eso es que el sueño ha sido escaso o de mala calidad.