María Berrozpe, experta en sueño infantil: «A los adolescentes les iría mejor si se retrasase la entrada a los colegios»

Lucía Cancela
Lucía Cancela LA VOZ DE LA SALUD

LA TRIBU

María Berrozpe es experta en sueño infantil y lactancia.
María Berrozpe es experta en sueño infantil y lactancia.

Como investigadora en la materia defiende la lactancia materna y el poder que tiene para ayudar a conciliar el sueño

06 oct 2022 . Actualizado a las 16:55 h.

María Berrozpe tiene todos los trucos para un buen dormir. En la actualidad, el descanso se maltrata casi tanto como se desea. Por la noche, le robamos una hora al sueño para alargar la serie de turno, y por el día, nos arrepentimos. Un ciclo del que muchos querrían salir. Berrozpe es doctora en ciencias biológicas por la Universidad de Barcelona. Tras el nacimiento de su primer hijo, apostó por dar un vuelco a su carrera, y desde entonces investiga sobre la crianza, la salud primal, la lactancia materna, y especialmente, acerca del sueño infantil. Tanto que es cofundadora y codirectora del Centro de Estudios del Sueño Infantil (CESI), donde forma a otros profesionales de la salud en el arte e importancia de Morfeo. Para dormir bien, dos trucos: cenar pronto y fuera luces.  

—Siguiendo el ciclo de la vida, ¿se puede decir que el feto duerme en la barriga de la madre?

—Sí, por supuesto. El feto ya empieza a dormir dentro de la barriga de la madre. Hacia el segundo trimestre comienza con el sueño activo, y luego se desarrolla el sueño tranquilo. Es más, se notan perfectamente los patrones de sueño y vigilia en el feto. 

—En su libro, La ciencia del sueño infantil (Oberon, 2022), comenta que suele estar más activo entre las nueve y las doce de la noche, justo cuando los adultos, y especialmente la madre, empieza a relajarse para dormir. ¿Por qué se produce esta contradicción?

—La razón exacta no está clara, pero puede haber varias respuestas posibles. Por una parte, como la madre está más tranquila y relajada, el feto recibe mejor el oxígeno, el azúcar en la sangre, y por lo tanto, tiene más posibilidades de estar más activo y moverse. También puede ser que el feto reciba la melatonina de la madre, pero no tiene el mismo efecto. Es decir, cuando anochece, la melatonina sube en los adultos y eso produce el sueño para irse a dormir. En cambio, esta subida no tiene el mismo efecto en el feto porque su sistema circadiano todavía es inmaduro para ello. Y ya por último, otra razón que a mí me gusta mucho como bióloga, es que cuando la madre se mueve, el bebé tiene una tendencia a quedarse quieto. Se ve también después del nacimiento. Existen muchos biólogos evolutivos que piensan que eso se produce porque en el pasado, si la mujer tenía que huir de algún peligro en la naturaleza, el bebe tenía que estar quieto para que tuviesen más posibilidades de sobrevivir. Podría ser un comportamiento que se refleja ya en el feto, que cuando la mamá está en movimiento, tiende a estar muy tranquilo, y cuando ella se relaja, aprovecha para moverse. 

—Si los neonatos no siguen los ritmos circadianos, ¿cómo es su sueño?

—El centro supraquiasmático del hipotálamo del cerebro del bebé todavía no está maduro, por lo tanto, es incapaz de tener un ritmo como el de los adultos. Se considera que hacia los tres meses está preparado para integrar el ritmo circadiano, aunque esto no signifique que sea capaz de saber exactamente en qué hora está viviendo. Se trata de un proceso evolutivo que dura hasta los primeros años de vida. De hecho, va cambiando con el paso del tiempo. Por ejemplo, los ancianos o los niños pequeños tienden a levantarse muy pronto, y en cambio en la adolescencia se produce un retraso de fase muy importante.