Rusia sopesa reanudar los ensayos nucleares tras el anuncio de Estados Unidos

Álex Bustos MOSCÚ / COLPISA

INTERNACIONAL

Reunión de Vladimir Putin con su gabinete.
Reunión de Vladimir Putin con su gabinete. GAVRIIL GRIGOROV / SPUTNIK / KREMLIN POOL | EFE

Serían las primeras pruebas atómicas en la Rusia postsoviética

05 nov 2025 . Actualizado a las 20:43 h.

Vladimir Putin reaccionó este miércoles al anuncio de Donald Trump de realizar pruebas nucleares. El jefe del Kremlin ordenó a su cúpula militar que haga los preparativos para activar de nuevo pruebas con armamento atómico, algo que la Rusia postsoviética no ha hecho nunca. Moscú ve con preocupación las intenciones de Washington y se prepara para responder si lo considerara necesario. Asegura que tiene capacidad para hacerlo en un tiempo muy breve.

Putin recordó en la reunión del Consejo de Seguridad que Rusia siempre ha cumplido las obligaciones del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBT), pero si otra potencia prueba una arma así, Moscú responderá. «Ya en mi discurso ante la Asamblea Federal en el 2023 dije que, en caso de que EE.UU. u otros Estados signatarios del tratado realizaran tales ensayos, Rusia también se vería obligada a tomar las medidas adecuadas», declaró. En principio, Moscú no tiene previsto retirarse del CTBT aunque está a la espera de ver qué hace la Casa Blanca.

Si reanudan este tipo de pruebas, sería la primera vez desde 1990 que Moscú hace ensayos nucleares. En aquel momento todavía era la Unión Soviética y tras su disolución no ha realizado ningún test atómico pese a que conserva el arsenal de la URSS. Las últimas pruebas son de Estados Unidos en 1992, Francia y China en 1996 y Corea del Norte en el 2017. 

La bomba del zar

También trató este asunto el ministro de Defensa ruso, Andréi Belousov. Aconsejó a Putin «prepararse de inmediato para realizar ensayos nucleares a gran escala». Y añadió que el centro del Ártico en la isla de Novaya Zemlya podría albergar estas actividades con poca antelación. Allí es donde se realizó, entre otros, el ensayo de la llamaba bomba del zar, la más potente jamás probada (3.800 veces más que la que EE.UU. usó en Hiroshima). Se estima que Rusia tiene bajo su control cerca de 5.400 bombas nucleares, por encima de las 5.200 que suma Estados Unidos.

En el 2024, Moscú modificó su doctrina atómica para justificar el uso de estas armas si se produce una agresión contra el país o alguno de sus aliados. Esta reacción de Putin responde al anuncio de Trump de retomar este tipo de pruebas porque, «si otros las están haciendo, creo que es apropiado que nosotros también lo hagamos». El magnate neoyorquino hizo esa declaración después de que Rusia realizara algunos test con misiles y drones de propulsión nuclear, pero sin carga atómica.

El Kremlin quiere saber cuáles son los planes del líder republicano. Serguéi Narishkin, el director del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia, citó este tema en la reunión del Consejo de Seguridad. Aseguró que el cuerpo diplomático ruso en Washington contactó con el personal del Consejo de Seguridad de Estados Unidos y con el Departamento de Estado para «aclarar el fondo de estas resonantes declaraciones» de Trump. Lamentó que los representantes estadounidenses «eludieran una respuesta sustancial».

Solo unos pocos países tienen este tipo de armamento, además de Rusia y Estados Unidos: Francia, China, Corea del Norte, Reino Unido, Israel, la India y Pakistán. Además, algunos Estados disponen de misiles proporcionados por aliados, como es el caso de Bielorrusia (con armas rusas), y Turquía, Italia, Bélgica, Alemania, Italia y los Países Bajos (con misiles estadounidenses).