Lucía Freitas: «Tengo clientes que lloran»

SABE BIEN

Pinto & Chinto

Apasionada, locuaz y profunda, la propietaria del restaurante A Tafona gestiona unos ojos azules de esos que mandan en una conversación

09 oct 2018 . Actualizado a las 11:02 h.

Después de una conversación con Lucía Freitas (Santiago, 1982) sale uno como si le hubiera pasado una borrasca por encima. Apasionada, locuaz y profunda, gestiona unos ojos azules de esos que mandan en una conversación. Al acabar, daría cualquier cosa (o casi) por sentarme a que me diera de comer.

-La cocina le viene de su padre.

-Mi padre era el hombre que toda mujer quiere tener, un cocinillas. Yo iba con él al huerto, a coger setas... y todo eso acababa en la cocina. Hacíamos las galletas con la nata que separaba de la leche y ahora las hace con mi hijo. Siempre buscó en nosotros que tuviéramos un afán por aprender. Yo era una ratilla pegada a mi padre. Donde iba él, iba yo.

-También leí que los programas de Arguiñano la animaron mucho. ¿Lo sigue viendo?

-No veo la televisión desde que tengo un restaurante. Arguiñano fue y sigue siendo una institución. Se ganó al público haciendo cosas sencillas y fue un soplo de aire fresco en la cocina, algo diferente.