Escenario de alta velocidad: ocho Alvias a Madrid y dos AVE desde Ourense que llegarían a Alicante

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Los Alvia seguirán circulando por Galicia al estar la red interna de alta velocidad en ancho ibérico. En la imagen, un S-730 en el viaducto del Miño, en Ourense
Los Alvia seguirán circulando por Galicia al estar la red interna de alta velocidad en ancho ibérico. En la imagen, un S-730 en el viaducto del Miño, en Ourense MIGUEL VILLAR

Renfe se prepara para la apertura de la línea en diciembre: en una primera fase los trenes más rápidos se quedarán en la estación ourensana

13 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Renfe prepara el escenario de frecuencias que pondrá en marcha cuando se inaugure el último tramo de 113 kilómetros entre Pedralba y Ourense del nuevo acceso ferroviario de alta velocidad a Galicia, probablemente en diciembre. Extraoficialmente ya ha trascendido un diseño inicial de servicios para la primera fase de explotación de la línea, en la que los AVE estrictos no podrán pasar de Ourense por la imposibilidad de cambiar el ancho de sus ejes para circular por la red interna de alta velocidad gallega (Santiago-Ourense y eje atlántico), que se explota en ancho ibérico. Así, este primer boceto -puede haber cambios, pues la apuesta comercial en Galicia depende de que encajen muchas piezas del puzle a nivel nacional- solo plantea dos trenes AVE en la relación Galicia-Madrid. Estos trenes partirán de Ourense y llegarán a Madrid en dos horas y 15 minutos (un recorte de hora y media sobre los tiempos actuales).

Pero lo interesante es que estos trenes no se quedarán en Madrid, sino que continuarían hacia Alicante, sumando otras dos horas y cuarto al trayecto más diez minutos de parada en la capital. Es decir, se llegaría al Mediterráneo en cuatro horas y 45 minutos, unos 40 minutos más que lo que hoy lleva llegar a Madrid desde Ourense. Parece que están previstos enlaces con estos trenes AVE desde las principales ciudades gallegas, pues la conexión ferroviaria con Alicante tiene cierta tradición en la historia ferroviaria reciente de Galicia. Además, los tiempos de viaje con Madrid serían más ventajosos con el transbordo. Así, A Coruña-Madrid se cubriría en tres horas y 35 minutos, frente a las cuatro horas que llevaría en Alvia. El problema es que la estación de Ourense no estaría preparada ahora para este tipo de enlaces y el transbordo con equipaje sería bastante incómodo.

Posible cambio operativo

Esta conexión será posible gracias a un cambio en la operación de trenes a nivel nacional. Las conexiones con Levante (Valencia, Castellón, Alicante y Orihuela) se trasladarían desde la estación de Atocha a Chamartín, adonde llegan los trenes procedentes de Galicia. Aunque la conexión también podría realizarse gracias al túnel que unirá ambas terminales y que está a punto de ponerse en servicio. La razón parece que estriba en la falta de espacio en Atocha.

La operación en alta velocidad genérica se completaría con los trenes Alvia S-730 que ahora cubren la conexión con Madrid y con otra novedad: los S-130, capaces también de cambiar el ancho que solo circulan por trazados electrificados y que se utilizan, por ejemplo, en la conexión Madrid-León-Asturias, pero que no podían emplearse en Galicia al haber tramos sin electrificar. Esto cambiará con la apertura del tramo Pedralba (Zamora)-Ourense.

Habrá ocho frecuencias más con los Alvia, de forma que se pasaría de las seis actuales a diez, una cifra que no está nada mal para empezar a explotar la línea de alta velocidad en esta fase de transición que se iniciaría en diciembre. Los S-730 parece claro que se utilizarán en la frecuencia que parte de Ferrol vía A Coruña y en la que une Lugo también con Madrid. Los S-130 estarían reservados para A Coruña y Vigo. La primera ciudad tendría dos trenes directos con Madrid (con un tiempo de viaje de cuatro horas) más el Alvia procedente de Ferrol. La segunda tendría tres frecuencias propias con la capital, que circularían vía Santiago por el baipás de Conxo, para evitar el paso por la deteriorada y lenta línea del Miño. No se descarta que alguna de estas conexiones también se realice con los S-730 híbridos.

Este tren parece que será el que cubra la última frecuencia con Alvias, la que parte de Pontevedra y, como en la actualidad, hace una parada en Vilagarcía para después ir en dirección a Madrid vía Santiago. Está por ver si alguno de los tres trenes que salen de Vigo harían escala en Vilagarcía.

A la espera del Avril, los tiempos transitorios no podrán ser los que se comprometieron

El muy próximo estreno del tramo pendiente de la línea de alta velocidad pone en evidencia la complejidad de la explotación de la red gallega de alta velocidad, un caso único en España. Esta complejidad hay que rastrearla en la decisión de explotar en ancho ibérico la línea Santiago-Ourense y el eje atlántico, fundamentalmente para no estrangular la salida ferroviaria de los puertos atlánticos de interés general.

Esto impide que los genuinos trenes AVE, que pueden alcanzar los 300 por hora, no lleguen a Santiago y a las ciudades atlánticas, y haya que mantener los Alvia en funcionamiento, con una velocidad máxima de 250 por hora. De ahí que los tiempos de viaje desde las principales ciudades gallegas no sean los que hizo públicos el entonces ministro José Luis Ábalos en su primera visita a Galicia, en octubre del 2018. Solo Ourense (estación termini de los AVE) cumplirá las 2 horas y 15 minutos. Pero A Coruña, por ejemplo, quedaría lejos de las 3 horas y 15 minutos de aquel anuncio. En esta primera fase solo recortaría una hora, dejando el tiempo de viaje con Madrid en cuatro.

 Llegada de los Avril

Esta transición hacia la verdadera era de la alta velocidad cambiará cuando estén en funcionamiento los Avril de ancho variable, los únicos trenes de alta velocidad que podrán circular por la red interior gallega, pero que aún deben pasar por un largo y complejo proceso de homologación antes de ser empleados en la explotación comercial.