La obra del AVE se reactiva en todos los tramos, con problemas con los suministros y con las subcontratas

El ADIF admite que aún no se han podido alcanzar los rendimientos normales

Obras del AVE en la transición con el tramo convencional entre Taboadela y Ourense
Obras del AVE en la transición con el tramo convencional entre Taboadela y Ourense

redaCCIÓN / LA VOZ

Tras los parones en las obras del AVE previos a la suspensión general de las actividades consideradas no esenciales y una vuelta a los tajos desigual, en los últimos días se han retomado los trabajos. Pero en ningún caso se ha podido volver a la normalidad previa a la crisis sanitaria. Aunque en el último tramo que queda por construir entre Pedralba de la Pradería (Zamora) y Ourense se trabaja en todos los contratos, se hace de forma irregular, con complicaciones que tienen que ver con algunos suministros y con la incomparecencia de algunas subcontratas por distintas razones, pero todas vinculadas con las dificultades que suponen para la obra pública el estado de alarma y la crisis sanitaria.

«Todas las obras están en ejecución», asegura un portavoz del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), «con las lógicas afecciones sobre los rendimientos normales por determinados condicionantes», matiza. Estos condicionantes tienen que ver con el mantenimiento de distancias de seguridad entre trabajadores o el uso de mascarillas y su disponibilidad en el caso de que la distancia para ejecutar ciertos trabajos sea menor que la recomendada por las autoridades sanitarias.

Estos problemas afectan de forma especial al despliegue de la vía en placa (donde en algunos momentos los operarios tienen que trabajar en espacios muy reducidos) o a las labores de adaptación a la alta velocidad del tramo entre Taboadela y Ourense, que fue el primero que se paralizó, antes de que se decretara el parón general de dos semanas en la construcción. Las adjudicatarias alegaron que no podían garantizar la seguridad sanitaria de sus empleados.

El 2021 en el aire

En cualquier caso, todas las dificultades actuales y pasadas ponen de nuevo en cuestión el último plazo dado por el ADIF (junio del 2021) para poner en servicio la totalidad de la línea. Va a ser difícil que Galicia cuente con su nuevo acceso ferroviario en pleno Xacobeo. En el 2021 es posible que la comunidad solo se beneficie de los 50 minutos de ahorro en los tiempos de viaje que proporcionará la apertura del tramo entre Zamora y Pedralba.

En la obra para implantar vía mixta entre Taboadela y Ourense retomó la actividad el pasado 22 de abril, «no en todos los tajos, sino en aquellos en los que se ha podido implementar medidas de protección para los trabajadores», explican fuentes del administrador ferroviario.

El problema de los suministros también afecta al proyecto, pero no los procedentes del mercado nacional, sino aquellos que deben llegar de otros países, que acumulan retrasos desde que se inició la crisis del covid-19. El cierre de fronteras también afecta a la reincorporación de trabajadores procedentes de Portugal. Desde el inicio de los trabajos en la línea de alta velocidad siempre ha habido un gran número de trabajadores portugueses contratados por las empresas matriz y las subcontratas. Sobre las empresas que colaboran con las principales adjudicatarias, el retorno ha sido desigual y a día de hoy todavía hay algunas que no retomaron la actividad.

A estos problemas se suman los que afectan a toda la obra pública desde el inicio del estado de alarma, como la escasez de hospedajes habilitados en las provincias de Ourense y Zamora o las dificultades para el traslado de trabajadores por las restricciones de número de personas por vehículo.

En paralelo, continúa la fase final de las pruebas en el recorrido Zamora-Pedralba, que el ADIF tenía previsto poner en servicio el mes que viene, pero que sin duda se retrasará por el efecto de la situación sanitaria. En el tramo inmediatamente posterior aún en obras, las pruebas de carga en los viaductos de Requejo y Pedregales durarán aproximadamente tres semanas ya que son los pasos elevados más largos del tramo entre Pedralba y Ourense.

Un año de retraso en la entrega de los trenes Talgo de última generación a los que aspira Galicia

La nueva línea de alta velocidad se retrasará inevitablemente por la crisis del coronavirus y los trenes a los que aspira Galicia también. Renfe recibirá con más de un año de retraso las primeras unidades de los nuevos trenes AVE que sumará a su flota y cuya fabricación encargó a Talgo a finales de 2016 a través de un contrato entonces estimado en unos 1.400 millones de euros. El fabricante de trenes ha comunicado formalmente a la operadora la demora por la que las primeras unidades del tren Avril no se entregarán «hasta después del verano de 2021», concretamente en el último trimestre de ese año, frente al plazo actualmente fijado para comienzos del 2021 y el que figuraba en el contrato, que situaba la entrega este mismo mes de mayo, informaron a Europa Press en fuentes del sector. Se trata por tanto de la segunda ocasión en que Talgo anuncia un retraso de entrega. Los de ancho variable que podrían circular por la red gallega aún tardarán más, pues se trata de una hornada posterior a los de ancho internacional. Hay que recordar que el nuevo modelo todavía tendrá que pasar por un período de rodaje y homologación

Talgo atribuye el retraso a la «ruptura de la planificación de entrega de componentes esenciales por parte de algunos de sus proveedores», una situación en la que la crisis sanitaria tiene mucho que ver. El presidente de la operadora, Isaías Táboas, informó de esta nueva demora en el pedido de su nueva generación de trenes AVE al consejo de administración de la compañía celebrado del pasado lunes. Renfe recibirá así los nuevos AVE casi un año después de que en diciembre de este año el transporte de viajeros en tren se liberalice y la operadora pública empiece a tener competidores. La compañía contaba con estos nuevos trenes, en concreto con 23 de ellos, para dar parte del servicio que tiene adjudicado en las tres líneas AVE que se abrirán a la competencia.

La Xunta da por hecho que el AVE no llegará en el Xacobeo al comprobar el estado de las obras

pablo gonzález
Un viaducto del AVE con los postes de la catenaria instalados
Un viaducto del AVE con los postes de la catenaria instalados

Ethel Vázquez cree que quedan «moitos meses» para acabarlas

La imagen distribuida ayer por el ADIF con un convoy de carga sobre el viaducto de Requejo, en el límite entre las provincias de Ourense y Zamora, reavivó las críticas de la Xunta a la gestión de las obras del AVE por parte del ADIF, después de que el asunto pasara a un lógico segundo plano con la irrupción de la epidemia del COVID-16. La conselleira de Infraestruturas e Mobilidade, Ethel Vázquez, celebró ayer que finalmente se hayan reactivado los trabajos en el último tramo del nuevo acceso ferroviario entre Pedralba y Ourense, aunque se mostró preocupada por lo que muestra la imagen: solo está terminada la vía derecha y aún no se han desplegado los elementos de electrificación.

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