La venta de Povisa al gigante norteamericano se cerrará por 22 millones

El actual propietario y el futuro dueño buscan juntos la bendición de Sanidade a la operación


vigo / la voz

Faltan días, quizás horas, para que se firme la venta del Hospital Povisa al grupo Ribera Salud, con sede en Valencia pero controlado por la aseguradora norteamericana Centene Corporation. La operación, valorada en 22 millones de euros, está hecha, como adelantó La Voz el domingo. La principal prueba se vivió este lunes en San Lázaro, Santiago. El todavía consejero delegado del Hospital Povisa, José Bernardo Silveira, acudió a reunirse con el conselleiro de Sanidade, Jesús Vázquez Almuiña, para presentarle oficialmente el plan de venta del mayor hospital privado de Galicia, el único que tiene asignado un sector de la población. A la reunión acudió también el consejero delegado de Ribera Salud, Alberto de Rosa. Es decir, el nuevo dueño.

Las fuentes consultadas en el sector sanitario aseguran que el conselleiro conocía la operación desde hace aproximadamente diez días. La reunión de ayer fue solicitada por el comprador y el vendedor del hospital con el fin de oficializar la operación. El equipo de la Consellería de Sanidade y el del Grupo Nosa Terra quedaron de verse ayer y a la reunión acudió también Alberto de Rosa para recibir todas las bendiciones de la Xunta.

No es que la operación las necesite. Es solo un acuerdo entre empresas que no afecta a la relación que Povisa mantenga con la Administración autónoma. Pero el hospital privado es también el mayor proveedor de servicios que tiene el Sergas, que controla su lista de espera, le marca objetivos anuales —como a los hospitales públicos— y controla las compras de su farmacia. De modo que la buena relación entre el Sergas y Povisa se considera esencial. Todavía quedan tres años del concierto, además de dos de prórroga, por el que atiende a un máximo de 139.000 personas en el área de Vigo.

De Rosa lleva vinculado al grupo valenciano desde la puesta en marcha del hospital de Alcira, el primero que fue privatizado por el gobierno de Zaplana en Valencia junto con los centros de salud de toda su área. Este ejecutivo dirigió el hospital y ha tenido cada vez más responsabilidades en el grupo empresarial. El grupo Centene ha ido comprando cada vez más capital de Ribera y han optado por mantener a De Rosa como primer ejecutivo.

No estaba prevista la reunión que este lunes forzó el comité de empresa con la dirección del hospital. Los sindicatos no se explicaban por qué el consejero delegado no acudía al encuentro, puesto que la venta es una operación que lleva la propiedad del hospital, la familia Silveira, y no sus directivos.

En el encuentro, la gerente del centro, María Luisa Brandt, aseguró a los presentes que la entrada de un nuevo grupo es una oportunidad, porque se trata de una multinacional norteamericana con gran experiencia en la gestión de la sanidad. También les dijo, según fuentes sindicales, que el acuerdo de venta incluirá el mantenimiento de la plantilla y de las condiciones de trabajo. Ningún sindicato se fía de esta promesa y, de hecho, se mantienen abiertas las negociaciones para firmar un nuevo convenio laboral.

La Xunta insiste en que pedirá que se mantenga el empleo 

A la Xunta le ha venido dada la operación de compraventa de Povisa. El vicepresidente, Alfonso Rueda, insistió este lunes en la misma idea que apuntaban desde Sanidade el domingo, como reacción a la noticia de la inminente venta del hospital: el Gobierno gallego exigirá que se mantenga el empleo y que se gestione el concierto con rigor.

Pero todo apunta a que el tema se va a convertir en un mantra de la inminente campaña electoral de las legislativas de noviembre. El entorno de Podemos y Esquerda Unida empezó a abrir fuego. «Denunciamos que desde a Xunta de Galicia o señor Feijoo estea permitindo a venda de Povisa cando durante estes anos estivo rescatando a sanidade privada», dijo la diputada Yolanda Díaz, muy cercana a Pablo Iglesias. La aspirante a presidir la Xunta por Esquerda Unida, Eva Solla, exigió que Povisa pase a ser gestionado desde la Xunta y que el gobierno de Feijoo debe «deixar de agasallar con cartos públicos á empresa privada».

Competencia aún no tiene el proyecto y fallará en un mes

La Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia estudiará la operación de venta de Povisa, como hace con todas las de concentración de empresas. Fuentes del organismo ratifican que todavía no la han recibido. Después, el plazo legal es de un mes para emitir un fallo. Se da por hecho que será un mero trámite.

El Sergas exigirá al futuro dueño de Povisa que mantenga todo el empleo

Ángel Paniagua

El traspaso de la propiedad no afectará a los 135.000 pacientes adscritos a ese centro, porque aún restan tres años de acuerdo con la Xunta que se tienen que cumplir

La muy probable venta del Hospital Povisa al grupo Ribera Salud, propiedad de la aseguradora norteamericana Centene Corporation, tendrá consecuencias para el Servizo Galego de Saúde. Povisa no solo es el mayor hospital privado de Galicia, es también el mayor proveedor de servicios que tiene el Sergas, que le paga 80 millones de euros al año. De la noche a la mañana, la Xunta va a pasar de tener un contrato con una empresa gallega controlada por capital gallego -el grupo Nosa Terra 21- a tenerlo con una firma con sede en Valencia (Ribera) que en realidad está controlada desde Misuri, Estados Unidos (Centene). Así que el Sergas asiste con preocupación a la operación de compraventa que La Voz de Galicia adelantó ayer.

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