El cierre del crimen de Ana Enjamio, pendiente de datos de Estados Unidos

El juzgado pidió a Google información sobre las comunicaciones del sospechoso


Vigo / La Voz

El cierre de la investigación del crimen de Ana Enjamio, perpetrado el 15 de diciembre del 2016, se ha retrasado porque la única prueba que falta por conseguir depende de la contestación de Google, el gigante californiano de las búsquedas por Internet afincado en Silicon Valley. El pasado marzo, la jueza de violencia sobre la mujer de Vigo remitió a Estados Unidos una comisión rogatoria por vía internacional para conseguir estos datos, pero, medio año después, todavía no ha llegado la respuesta. Es lo que queda para cerrar el caso, porque el resto de las diligencias están hechas, en concreto todas las declaraciones testificales.

La comisión rogatoria es un procedimiento de auxilio judicial entre estados cuya finalidad es obtener pruebas en el extranjero. En este caso, la petición de cooperación internacional tiene como objetivo recabar unos documentos necesarios para concluir la investigación de Vigo, pero que ahora mismo están en manos privadas en Estados Unidos y que, por tanto, requieren de la ayuda del Gobierno americano y de la empresa.

La joven de Boqueixón fue asesinada en Vigo el 15 de diciembre del 2016 En su día, la jueza titular de Vigo que abrió la investigación solicitó al gigante empresarial de California que le aportase una información que, al parecer, tiene relación con ciertos movimientos en las comunicaciones que realizó el sospechoso César Adrio en los días previos al crimen. La policía española no pudo acceder a dichos datos porque están custodiados por una firma extranjera amparada por la jurisdicción de los tribunales de California. Los datos informáticos requeridos no se pueden conseguir en España porque el servidor que los alberga depende de la compañía con sede en Silicon Valley. Esta podría ceder la información requerida de forma voluntaria o porque le obligase la ley o los tribunales de su propio país, pero hasta ahora su respuesta ha sido el silencio. En Silicon Valley son bastante reservados con los datos, como puso de evidencia el encontronazo entre Apple y el FBI en una investigación policial reciente. A día de hoy, sigue sin llegar la respuesta, motivo por el que el juzgado ha tenido que apremiar a los órganos competentes para que Estados Unidos envíe una contestación.

Ana Enjamio murió a causa de más de 20 cuchilladas. La joven de Boqueixón, de 25 años, fue abordada en el portal de su edificio de la avenida de Madrid de Vigo cuando regresaba a su piso tras una fiesta navideña de su empresa, donde trabajaba como ingeniera de organización industrial. El supuesto autor fue su jefe cuando ella entró de becaria en el verano del 2015. Él se acababa de separar y ambos mantuvieron una breve relación sentimental. La tesis policial es que él estaba obsesionado con su joven compañera de trabajo y no soportó la ruptura.

para saber más

El Instituto Toxicológico de Madrid entregó la autopsia detallada de Ana Enjamio hace un mes, sin que haya trascendido su contenido. El análisis del ADN hallado bajo las uñas de la víctima era una de las pruebas más aguardadas porque podría revelar sin ningún género de dudas la identidad de su atacante y aclarar si la víctima pudo defenderse y luchar por su vida.

La tecnología de telecomunicaciones también ha sido clave en el caso porque el móvil de Ana Enjamio desapareció de la escena del crimen, pero la policía descubrió que ese teléfono y el del sospechoso se apagaron en el entorno de una misma antena telefónica a una hora similar.

Todas las pruebas a mayores que se puedan conseguir son claves porque no han aparecido el arma homicida (todo apunta a que fue un cuchillo), ni su teléfono, ni la ropa ensangrentada. Adrio, que también estuvo en la fiesta de empresa esa noche, lo niega todo.

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