El percebe inunda Nochevieja

Bueno y en cantidad, ha bajado de precio y en algunos casos se paga la mitad que hace 7 días

El percebe inunda Nochevieja Bueno y en cantidad, ha bajado de precio y en algunos casos se paga la mitad que hace 7 días

redacción / la voz

Si fue de los que disfrutó en Nochebuena paladeando unos percebes de calidad más que discreta y caros, no le quiero contar cómo le sabrán los de Nochevieja, que vienen el doble de buenos y a la mitad de precio que hace una semana. Aunque la Xunta autorizó a mariscar el sábado pasado, el mar no se portó bien con los percebeiros, que sufrieron lo indecible para atender la demanda de las fechas. El resultado fue que hubo poco pero, eso sí, caro, carísimo. Hasta a 260 euros se encontraron en las plazas de abastos gallegas -en la de Carballo, en concreto-. «Nós sacamos hoxe [por este viernes] o percebe máis caro a 105 euros, e hai unha semana saíu a 270 euros», explicaba Nacho Iglesias, jefe de sala de Lonja de La Coruña. Del Muro salieron entre el jueves y el viernes unas cinco toneladas de percebe, llegado de todos lados: Lira, Carnota, Camariñas, Muxía... hasta Asturias. No es de extrañar entonces que la abrupta caída en el precio del percebe fuese el comentario en casi todos los puestos. Lo decía Marta Rey, gerente de la Praza de Abastos de Santiago, quien señalaba que el crustáceo está «a un precio alucinante para estos días». Allí se vendieron a 60 euros el kilo unos ejemplares «espectaculares» y a 70, otros todavía más impactantes. Un poco más caros, a 80 euros, pero merecedores del mismo adjetivo -«espectaculares»- para el responsable de Pescados Lano se mostraban este viernes en el mercado de A Magdalena de Ferrol. Unos ejemplares del mismo calibre que se vendieron hace apenas una semana a 220 euros. «En Nochebuena hubo escasez porque vinieron días de muy mala mar, pero esta última semana el tiempo mejoró y hubo buenas mareas, por lo que se pudo trabajar bien, llegó producto y eso hizo que los precios bajasen», explica José Manuel Horjales, de la citada pescadería. Eso sin olvidar que se pueden encontrar más baratos: a 58, 45 y hasta a 35 euros.

Tampoco el camarón mostró el poderío del que hizo gala en Navidad. El que se subastó en el Muro hace una semana a 200 euros se pagó este viernes a 165.

Entre los pescados, los placeros destacan la bajada del rape, que, de adquirirse a 30 euros el viernes pasado, este viernes el más caro que se encontró en la plaza se ofrecía a 20. Hasta el sanmartiño se puso más al alcance del bolsillo. En el mercado de Ferrol pasó de 36 a 27 euros.  

Hay variedad de producto, desde las clásicas centollas y nécoras hasta los menos asiduos santiaguiños y lumbrigantes
Hay variedad de producto, desde las clásicas centollas y nécoras hasta los menos asiduos santiaguiños y lumbrigantes

Escalada

Por el contrario, la cigala se ha subido a la parra en estos días. Lo notaron en el mercado de Ribeira y también en la plaza de Vilagarcía. Con todo, y pese a que las almejas en muy pocos sitios bajan de los 20 euros, señalan que han sido unas fiestas «de precios contenidos».

La avalancha de compradores se espera para hoy, último día para hacerse con producto, dado que lo del lunes casi todo estará pescado hoy.

Información elaborada por Y. García, B. Antón, M. Méndez, C. Viu, A. Gerpe, R. Estévez, C. Barral, L. C. Llera, M. Mosteiro, X. Carreira, R. Ramos, M. Vázquez, D. Casas y E. Abuín. 

El solomillo alcanza los 30 euros

El solomillo de ternera vuelve a repetir como protagonista de los menús en las mesas de Fin de Año. Al menos así se confirma si se toman como referencia los precios en las plazas: es la carne por la que más se paga en la antesala de Nochevieja, a una media de 20 euros el kilo. Pero también, igual que en los pescados y mariscos, según el mercado y la localidad. De hecho, A Coruña registra la tarifa más elevada al acercarse a los 30 euros. Le siguen de cerca el cordero y el cabrito, dos opciones también muy apreciadas por los comensales gallegos, y lógicamente esa preferencia también se traslada a la hora de sacar la cartera, porque el kilo se aproxima a los 20 euros en zonas como Vilagarcía, A Coruña y Lalín. En Santiago el cordero, a 13,5 euros, se paga menos que el cabrito, donde llega a alcanzar los 20 euros el kilo.

En la plaza de abastos de Boiro esperan hoy avalancha de compradores, aunque más floja que Nochebuena
En la plaza de abastos de Boiro esperan hoy avalancha de compradores, aunque más floja que Nochebuena

El capón, la pularda y el pollo de corral vuelven a ser las opciones más económicas en la recta final del año, con precios relativamente asequibles, que oscilan entre los 6 euros el kilo de Santiago a los 11 o 12 que se paga en Lalín, y entre 10 y 15 que alcanzan estas carnes en A Coruña.

Pero el producto imprescindible son las uvas. Las modalidades de compra son cada vez más amplias. Cerca del 80 % es de origen nacional y se vende en racimos, entre 2 y 5 euros el kilo. Pero existen peladas, sin semillas, más grandes y más pequeñas, envueltas o en cajas de bombones. 

El IPC baja a mínimos en la recta final del año

El 2018 cierra con un IPC en mínimos, el 1,2 %, a cierre de diciembre, según el indicador adelantado ayer por el INE. Hay que remontarse al mes de abril de este año para encontrar una cifra similar, pues el año ha estado marcado por una inflación en torno al 2 %. La razón de esta moderación se debe primero a la electricidad, que hizo bajar el índice de noviembre en seis décimas menos que en octubre, y ahora la reducción es de siete décimas sobre noviembre. Las causas se deben a la bajada de los carburantes. De este modo, el Gobierno ya tiene el primer porcentaje para calcular las pensiones del 2020.

Recetas exprés para apurar el Fin de Año

laura g. del valle

Tres chefs demuestran que, sin apenas cocinar, se consiguen platos de lujo para Nochevieja

Si un restaurante de la talla del ferrolano O Camiño do Inglés ha tenido en carta diferentes platos cocinados al microondas, el resto de los mortales, y más en Fin de Año, pueden permitirse seguir los pasos de Dani López, chef mencionado en la guía Michelin. A por ello. Porque no es noche la del 31 de diciembre para ponerse a hacer florituras en la cocina: los brindis con los amigos apremian; aún faltan las uvas en casa y, de manchar, mejor ni hablar, que en cuanto acabe el ritual de las campanadas hay que salir echando humo a quemar los bares. ¿Quiere esto significar que hay que resignarse a una cena mediocre? Nada más lejos de la realidad.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
7 votos
Comentarios

El percebe inunda Nochevieja